El publicista murciano Jorge Martines ha creado el sello ´sello´ Wine&Songs con la intención de mezclar dos de sus grandes pasiones: el vino y la música. Para ello han contado con la colaboración de Bodegas Señorío de Barahonda, de Yecla, que se encargó de elaborar el caldo, un coupage formado por las variedades monastrell, petit vedot y cabernet sauvignon que fue seleccionado por el enólogo Ignacio de Figueroa para este proyecto.

Sigur Ros, Franco Battiato, Louis Armstrong y Enrique Morente, entre otros, forman esta selección enológica que será presentada en el Teatro Circo de Murcia acoge mañana, a las 20.30 horas, la presentación entre los hosteleros de un proyecto único: el primer vino que ha sido criado ´escuchando´ música.

«Musicar este vino ha resultado tan apasionante como musicar el mejor de los poemas», explica Lara López, directora de Radio 3 y responsable de realizar la selección musical a partir de una cata en barrica. El paladar de este caldo, que De Figueroa define como «fresco en boca, con notas de crianza en barrica, muy goloso y con un suave y redondo final», fue el que sugirió la selección musical que ´escuchó´. El resultado es el vino ´59 horas, 35 minutos y 3 segundos´, que es el tiempo que este caldo ha permanecido en la botella mientras sonaban junto a él los temas elegidos.

«Se ha demostrado científicamente que la música influye en el sabor de un vino», explica Martínez. «No es lo mismo que escuche a Metallica o a Franco Battiato, el resultado es distinto. Lo que hemos hecho es elegir la música que mejor le venía a este vino para reforzar y realzar su sabor».

De esta forma, la selección de Lara López incluye temas de muy distinto tipo y origen que buscan matizar la complejidad del paladar del caldo. Desde el flamenco de Enrique Morente hasta el jazz de Ella Fitzgerald y Louis Armstrong, pasando por la canción italiana de Franco Battiato, el indie rock de Sigur Ros y el murciano Antonio Galvañ, o los sonidos étnicos de Fatoumata Diawara, su crianza ha sido melómana por excelencia.

Durante la presentación, además, el público asistente podrá degustar el vino mientras escucha los temas que lo han mimado durante esas casi sesenta horas. Si una copa de tinto se disfruta más con acompañamiento musical, con los temas con los que este ha crecido es un auténtico lujo.