La Denominación de Origen Cigales comenzó a funcionar como tal en el año 1991, una juventud sin embargo engañosa, porque según consta documentalmente, ya en el siglo X aparecen propietarios de viñedos en distintos municipios de la comarca como Cubillas o Corcos.

Los primeros pobladores de la comarca fueron los vacceos, sometidos por los romanos en el siglo II a. C.; más tarde llegarían invasiones de bárbaros germanos y árabes. La reconquista trajo gente de otras regiones que mezclaron su sangre con la de los grupos aislados supervivientes, dando lugar a la población existente en la actualidad.

Estas tierras conservan innumerables huellas de un pasado esplendoroso. Numerosos castillos jalonan sus municipios, como el de Trigueros del Valle, el de Fuensaldaña -hoy sede de las Cortes de Castilla y León- o el de Mucientes, donde permaneció Juana La Loca.

Junto a los castillos, y cuando la paz se iba consolidando, comenzaron a extenderse los viñedos, especialmente propiedad de los monasterios, que necesitaban el vino tanto para el culto como para su consumo privado.

Los vinos de Cigales alcanzaron gran fama en España y en el exterior. Cuando la filoxera invadió los viñedos franceses los vinos de Cigales llegaron hasta Burdeos para suplir los propios en tierras galas.

De la importancia que tuvo antaño esta zona vitivinícola, baste con decir que en 1888 ya producía más de 15 millones de kilos de uva.