Los vinos sudamericanos están ganando espacio en el mercado internacional, y ya representan 2006 un 18.5% de la producción total. Según la Organización Internacional, las exportaciones del hemisferio sur, que en los años 80 representaban 1.7% del total mundial, llegan hoy en día a 23.2%.

 Los grandes productores del Nuevo Mundo son Argentina, con 15.3 millones de hectolitros; Australia, con 14.2 millones; Sudáfrica con 9.1 millones; Chile, con 8.4 millones; Brasil, con 2.3 millones; Uruguay con 1 millón; o Nueva Zelanda, con 1.3 millones.

 

El peso del sur en la vitivinicultura mundial resulta constante y aumenta. Argentina y Chile se convirtieron en verdaderos actores. Por ejemplo, las exportaciones argentinas subieron en 230% durante seis años?, explicó Federico Castellucci, director general de la OIV, integrada por 43 países.

 

Perú a paso firme
Argentina pasó de 882,000 hectolitros vendidos al extranjero, en 2001, a 2.9 millones de hectolitros, en 2006; en Chile, las exportaciones pasaron de 3 millones de hectolitros, en 2001, a 4.5 millones, el año pasado.

 

Los caldos del Nuevo Mundo se destinan sobre todo a Gran Bretaña, Estados Unidos y Canadá, países en los que los vinos de tradicionales productores, como Francia, Italia o España, pierden terreno peligrosamente.

 

La exportación de vinos del sur es agresiva. No obstante, esta evolución en las ventas externas no se ve acompañada por una evolución similar en el mercado interior, explicó el responsable de la OIV, que estudió en este informe a Sudáfrica, Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Perú, Uruguay, Australia y Nueva Zelanda.

 

Es decir, según Castellucci, la mayoría de estos países productores de vino del sur sigue siendo eminentemente exportadores.

 

En América Latina, sólo en Brasil el mercado interno ganó fuerza. En este país la exportación de vino pasó de 56,000 hectolitros, en 2001, a 34,000, en 2006, debido a este fenómeno de fortalecimiento del consumo nacional total, que 3 millones de hectolitros, en 2001, lalcanzó los 3.5 millones; es decir, un aumento de aproximadamente 15%.

 

La experiencia argentina
En el lado contrario, Argentina, que resurge poco a poco de su crisis económica, registra cifras de consumo interior algo más débiles. En 2001, los argentinos consumieron 12 millones de hectolitros y en 2006 sólo 11 millones. La producción en 2006 fue de 15.3 millones de hectolitros.

 

Con cifras más modestas, Uruguay, con 9,000 hectáreas cultivadas, produce 1 millón de hectolitros de vino, la mayoría de las cuales está destinada al consumo interno (869,000 hectolitros).

 

Al mismo tiempo, la superficie de viñas en estos países del sur no deja de crecer desde 1995, sobre todo en Chile y Australia, y representó en 2006 un 10.9% de la superficie global.

 

Chile tenía 195,000 hectáreas cultivadas a finales de 2006 en comparación con las 181,000 de 2001; en Argentina se pasó de 205,000 hectáreas en 2001 a 222,000 a finales del año pasado, mientras que en Brasil se incrementó la superficie de viñas de 66,000 hectáreas hace seis años a 94,000 a finales del año pasado.

 

Entre estos vinos del hemisferio sur, el avance de la producción, consumo y exportación más notable lo registra sin duda Australia, sin olvidar a India, China, Corea del Sur o Madagascar.

 

En Perú, la superficie cultivada quedó situada en 13,000 hectáreas el año pasado, la producción llegó a 435,000 hectolitros. Sin embargo, incrementó en 26% su producción de pisco en cinco millones de litros.