Con el paso de los años el estilo de los vinos ha ido evolucionando, llegando incluso a ponerse en peligro de desaparición de los vinos tradicionales. Con la llegada de las técnicas modernas de elaboración, el empleo de acero inoxidable y temperaturas controladas de fermentación, se empieza a descubrir los caracteres varietales. Antes, elaborando en tinos de madera viejos y fermentando a temperaturas espontáneas, solo era posible identificar caracteres de la elaboración, que no de la fruta.

En el mejor de los casos sería posible identificar caracteres zonales, por el empleo de materiales y técnicas típicas, pero lamentablemente en demasiadas ocasiones los vinos quedaban impregnados de tufos y olores desagradables por falta de condiciones higiénicas, por empleo, por ejemplo, de depósitos de madera en mal estado.

De esta forma es como se logra una gran bienvenida a las técnicas modernas, es más difícil que el vino presente algún defecto y sobre todo es posible poner a la venta vinos mucho antes, fundamentalmente vinos jóvenes estabilizados por frío. Pero hubiese sido una gran pérdida que los vinos tradicionales no se hubiesen continuado elaborando. Afortunadamente esto no ha ocurrido y no hay nada de malo en las técnicas tradicionales, incluso con el empleo de madera vieja, siempre  y cuando esté sana.

Podremos afirmar que nos encontramos ante un vino de estilo moderno cuando en él predominen caracteres afrutados y si se da el caso del empleo de madera, ésta será siempre nueva. Por contra en los vinos de estilo tradicional, los caracteres aromáticos desvelan más la forma de elaboración que caracteres primarios, dominarán las notas de madera sobre la fruta y éstas notas serán de madera vieja y no de madera nueva.

Cabe finalmente hacer una valoración o puntuación  del vino que  nos resulte orientativa, casi una valoración personal. Lo más sencillo resulte dar una puntuación del 1 al 10 tal y como hemos sido valorados nosotros como estudiantes toda la vida. Sin embargo no hay mejor valoración que una buena descripción.

Se ha hecho realmente famoso Robert Parker con su publicación bi-mensual ?The wine advocate? en la que califica fundamentalmente vinos en primicia. En su revista publica comentarios generales de las cosechas, de los elaboradores y de cada vino en particular, sin embargo lo único que se retiene es su valoración final.

Esta puntuación se exhibe en todas las tiendas especializadas de los EEUU y ha llegado a las tiendas de Francia, en donde se han hecho verdaderos esfuerzos por quedar lejos de la influencia ?parkeriniana?.

Sigue tu criterio, informado, pero al fin y al cabo, el tuyo, ya que serás tu quien se lo beba.