El consumidor de vino ha cambiado. Hoy en día, suele tener más de 30 años, es informado, instruído, muy sensible al fraude y los elementos exógenos al vino, selecto y diverso. Además, lo considera un alimento de placer que aporta sensaciones únicas en su maridaje con la dieta.

 

- Ello otorgará como valores positivos la incorporación de conceptos como: natural, saludable, sano, ecológico, bio, origen, marca, prestigio, expresión, precio, etc. y se destacará la aportación del vino a la salud, intuición, satisfacción, servicio, seguridad como cualquier otra industria agroalimentaria.

- El vino se dividirá en grandes grupos:

" Vinos fáciles de consumir, agradables y acoplados al momento, para amplio segmento de consumidores.

" Vinos complejos a analizar, para iniciados y que se acoplen a determinados alimentos.

" Productos base vino, derivados de la uva, asociada o no a otras frutas, enriquecidos con aromas, con o sin CO2 que acompañan el momento.


PERFILES DE CALIDAD Y FACTORES CONDICIONANTES DE LA OFERTA.

Los hábitos de consumo han sufrido importantes transformaciones en las dos últimas décadas, una de las cuales ha afectado sensiblemente a su conducta ante el consumo de vino, ello implica cambios relevantes tanto cuantitativos como cualitativos.

Los patrones de consumo de vino en el mercado español (blanco, tinto, rosado, espumosos y cava, otros vinos) han variado en función de los siguientes parámetros.

- Consumo total según tipologí­a (Mesa - D.O.)
- Lugar de consumo.
- Evolución comparada otras bebidas.
- Distribución de vinos por canales y formatos comerciales.
- Precio.
- Comercio exterior.