Nos acompaña desde hace siglos. El vino uno de los grandes placeres es además un gran aliado para nuestra salud. Enseñar a los jóvenes a saber apreciar este producto de la tierra, a conocer su historia, a despertar los sentidos que la gastronomía nos puede aportar, garantizara su continuidad. Saber beber se convierte en un placer.

Las investigaciones sugieren que una ingesta moderada de alcohol es ventajosa para proteger el corazón o reducir el riesgo de desarrollar ciertos tipos de cáncer. Algunos componentes del vino tinto se perfilan como candidatos a futuras terapias contra el cáncer, la diabetes, el Alzheimer o el síndrome metabólico.


FUENTE DE SALUD

Cada vez son más los especialistas que recomiendan un vaso de vino tinto para preservar nuestra salud, sus propiedades están documentadas en personas que tienen riesgo de sufrir un infarto, las ventajas de consumir moderadamente alcohol y en especial el caldo rojo ya no se discuten.

En términos más científicos el vino posee ciertos componentes, que actúan sobre los lípidos plasmáticos, las plaquetas o la coagulación sanguínea en la protección cardiovascular.


VINOTERAPIA, UN TRATAMIENTO EN AUGE

En últimos años se ha dado un paso más en el uso del vino. La vinoterapia emplea el vino y algunos de los ingredientes que se utilizan en su elaboración como la pulpa y la piel de las uvas, su jugo antes de la fermentación, los residuos de la producción del vino y aceites derivados de la uva, con fines terapéuticos, relajantes y estéticos. Se aplica en forma de baños termales, mascarillas, aceites, masajes e inhalaciones.

La historia de esta terapia llega a finales de la década de los años 90 en Burdeos, Francia, la cuna del vino, y posteriormente se ha extendido a países como España, Italia y Canadá. En los últimos años, muchos balnearios y centros de spa han incorporado el vino en gran parte de sus tratamientos y curas.

La vinoterapia se basa fundamentalmente en las propiedades antioxidantes de la uva, los expertos consideran que ésta ayuda a neutralizar los radicales libres que provocan la oxidación de las células y su consiguiente envejecimiento. Para la piel, el fruto de la vid posee también propiedades exfoliantes que eliminan las células muertas.

Los beneficios de la vinoterapia para la piel pasan por prevenir el envejecimiento cutáneo, eliminar arrugas y flaccidez, aportar tersura, tonificar e hidratar y conseguir mayor elasticidad. Reducir el abdomen, reafirmar los glúteos y tonificar los senos son otros de sus beneficios.

Al vino aplicado en forma de baños se le atribuyen, igualmente, propiedades relajantes, reducción del estrés y mejora de la circulación, cuando se aplica el aceite de las pepitas de la uva para dar masajes.