En Sudáfrica se han desarrollado variedades de vino provenientes de uvas genéticamente modificadas para resistir infecciones de hongos que afectan a las vides. En la Universidad Stellenbosch del Instituto para la Biotecnología del Vino, se desarrollaron variedades GM de uvas sultanas y chardonnay resistentes a este tipo de infecciones. Estas variedades se han mantenido durante 4 años aisladas en invernaderos, pero ahora se está solicitando permiso a las autoridades del Gobierno sudafricano para llevar adelante pruebas en terreno abierto.



Los investigadores han presentado estas nuevas variedades como un gesto de delicadeza con el medio ambiente, en la medida que permitirá a los cultivadores usar menos de los tóxicos químicos destinados a combatir las pestes de hongos.

Los productores industriales están preocupados por lo que ven como un peligro para sus exportaciones de vino a Europa, donde los transgénicos reciben un amplio rechazo del público. Han declarado que no cultivarán comercialmente esta variedad de uvas GM hasta que no haya un amplio consenso mundial sobre la inocuidad y aceptación de las nuevas variedades de vino.

En cualquier caso dicen querer estar preparados, al momento en que alguien realice el primer envío y pague los costos de entrada correspondientes, para poder comenzar a exportar al Viejo Continente.

Los investigadores comentaron que, al menos, Australia, Italia, Francia y Alemania están llevando a cabo el mismo tipo de investigaciones.