Cuando el bolsillo mengua, el paladar se resiente. Esta máxima se cumple ciclicamente en periodos de crisis, y el vino no es ajeno a ello. Las ventas de crianzas y reservas han bajado más de un 20% en bares y restaurantes a lo largo de este año. Sin embargo, mientras los grandes y prestigiosos caldos pierden estrellato, los vinos "peleones", están haciendo su Agosto.

 

En 2008, las ventas de vino Don Simón, perteneciente al grupo de alimentación J. García Carrión, se dispararon un 29%, un crecimiento que ha pillado por sorpresa a la propia compañía, que asegura que este año, por primera vez, superarán los 100 millones de litros de producción.

"En algunas cadenas de supermercados, las ventas de Don Simón se han doblado en los últimos meses. Somos los primeros sorprendidos. Estamos creciendo mucho y sin hacer nada, ni campañas publicitarias ni promociones", explica Fala Corujo, directora de Publicidad del grupo y esposa de José García Carrión, presidente y fundador de la compañía.

Detrás del estrellato del vino Don Simón está su atractivo precio. Menos de un euro el cartón de un litro, al alcance de cualquier bolsillo, incluso en tiempos de crisis. "Y no somos los más baratos, hay cartones de marca de distribuidor mucho más económicos", apunta el presidente de J. García Carrión.

Por un lado, Don Simón se está beneficiando del desvío de los consumidores hacia productos más baratos. Ante la creciente pérdida de poder adquisitivo, muchas familias, en vez de acompañar las comidas con un vino de mayor calidad y precio, están optando por volver al tradicional vino de mesa.

Los españoles consumimos una media de 26,7 litros de vino por persona al año. Un 58% se hace en los establecimientos de restauración y hotelería, y el 42% en los hogares. Sin embargo, en las dos últimas décadas, la caída del consumo de vino de mesa ha sido constante, mientras que los caldos con denominación de origen no han dejado de crecer y ganar seguidores, en medio de un creciente culto al dios Baco.

García Carrión no es el único bodeguero beneficiado. Félix Solís, presidente del grupo que lleva su nombre, está notando un incremento de las ventas de sus enseñas más económicas, como Viña Albali y Los Molinos. El grupo manchego espera cerrar 2008 con 200 millones de euros de facturación.