A primera vista suena raro que se utilice el vino para la producción de perfumes, yogures, chocolates y cosméticos, sin embargo, es verdad y da grandes beneficios. El proceso de deshidratación del vino no es nuevo, pero una compañía química alemana logró preservar la mayor parte de sus propiedades.

El vino posee beneficios para la salud, tales como proteínas, vitamina B, minerales y polifenoles, considerados útiles para prevenir ataques cardiacos o accidentes cerebrovasculares.

Spectral Service, la empresa de análisis químicos que desarrolló esta tecnología, buscó por diferentes regiones de Alemania las cepas que tuvieran las mejores características para preservar los componentes. "Desarrollamos un proceso de deshidratación más amigable que no emplea demasiado calor para no destruir los ingredientes", contó Gabriele Randel, a cargo del proyecto, entrevistado por Science Daily.

Las pruebas de laboratorio mostraron que los vinos en polvo no podían ser empleados en cualquier preparación, debido a su fuerte acidez y sabor. Donde dieron los resultados más satisfactorios fue como complemento fortificador de yogures, leches, helados, tortas y chocolates.

Incluso las cremas antiarrugas resultaron ser un buen nicho gracias al poder antioxidante del reverastrol presente en el vino. Los fabricantes consideran que estos agregados serán muy apreciados por consumidores preocupados por comprar productos saludables, un mercado en pleno ascenso.