Es increible el efecto que puede causar una película o serie en la industria del vino. A modo de ejemplo, la película, Sideways o ¿Entre copas?, Un buen año o Vicky Cristina Barcelona. 

 

En Sideways, dos parejas que pasaban unos días en varias bodegas y viñedos y probaban diferentes vinos, incrementó sensiblemente las ventas de Pinot Noir.

Al año siguiente de la proyección de esta película, se vendía cada botella entre 20 y 40 dólares, un precio que antes era impensable. Las ventas de Pinot Noir habían aumentado un 16% en relación al año anterior. Del mismo modo, un fabricante de vidrio contó que habían aumentado los pedidos de copas para Pinot Noir sensiblemente. La verdad es que esta película causó mucho más impacto de lo que se debía imaginar.

Sin embargo, los ejemplos crecen cada día. No hay serie americana que no aporte glamour a la escena con una copa de vino en la mano del protagonista. Sexo en Nueva York, House, El Mentalista, etc... En España, series como Cuestión de Sexo se suben al carro colocando una bodega como parte del guión principal.

Todo suma, aumentando esa imagen de glamour que tiene el vino, de calidad de vida, de disfrute de la buena vida con una copa de vino en mano.