En los últimos 2 años, las ventas de vino por Internet mantienen un crecimiento sostenido del 80% anual. En algunos casos, como el nuestro, esta cifra alcanza el 190% anual, lo cual demuestra que el consumo se retrae en restauración y se incrementa en el hogar. En otros países, la tendencia se confirma.

 

Las ventas de vino en EE.UU. se situaron entre los 30.000 y 32.000 millones de dólares, donde el 7% de esta cifra correspondió a las ventas a través de Internet y se espera que el porcentaje aumente con rapidez, según Stonebridge Research Group, una compañí­a de investigación de mercados especializada en el sector vitiviní­cola. Por otro lado, My Wines Direct, portal de venta de vino online, ya ha experimentado un incremento de sus ventas del 173% desde octubre de 2007.

Al respecto, Bryan Dougherty, presidente de esta compañí­a de venta a través de Internet, asegura que en esta etapa de inestabilidad económica los consumidores no reducen su consumo de vino pero son más conscientes del precio. "La gente pasa más tiempo en casa en lugar de ir a restaurantes y opta por comprar los mismos vinos más baratos para mantener su estilo de vida", ha afirmado.

Las tiendas de vino online ofrecen muchas ventajas, ya que permiten acceder a una amplia selección de productos, ofrecen información completa y tienen precios atractivos. En el caso de My Wines Direct, la mitad de los vinos que ofrece cuestan menos de 15 dólares (12 euros). Esto se debe a que los costes de distribución suponen cerca del 50% del precio de una botella y las tiendas online eliminan un eslabón de la cadena de distribución.

De hecho, el crecimiento de las ventas online de vino ha sido tal que el periódico Wall Street Journal también se ha lanzado a vender vino a través del sitio web wsjwine y el portal Amazon, el minorista por Internet más grande del mundo ha lanzado una sección de vinos este invierno y de momento ya comercializan accesorios como aireadores.

Las tiendas online son un canal de venta que deberí­a ser estudiado por las bodegas españolas que quieran distribuir sus productos en EE.UU. debido a su potencial de crecimiento y su idoneidad en esta época de inestabilidad económica.