La mecanización de la vendimia es una realidad controvertida actualmente para muchos viticultores españoles, como lo fue hace unos años para los franceses. Cuestiones como su rentabilidad, las pérdidas de uva que se producen, los daños a largo plazo sobre la producción de la cepa, la calidad del vino resultante, son algunos puntos discutidos.

 

Sin embargo, parece un proceso irreversible la generalización de su uso, como ha ocurrido en California, en Italia y en Francia. Acabará imponiéndose, al igual que la cosechadora de cereales, las ordeñadoras mecánicas, etc.


  El papel de las asociaciones agrarias dentro de la utilización de este tipo de maquinaria es importante para el aprovechamiento racional de las mismas.

  La innovación, por tratarse de una maquinaria cara, seguirí­a una curva en S. En Francia ha ocurrido así­, a pesar de ser una agricultura moderna. 
 
HISTORIA
  Las primeras investigaciones comenzaron en 1953, en la Universidad de Davis (California). Posteriormente, se hicieron también ensayos en Nueva York y se continuaron en Davis. En 1973 ya se recoge en California el 10% de la producción por ese sistema, siendo el número de máquinas en ese Estado de 100.
  En Francia, también se hací­an estudios desde 1960. Al principio, se trataba de máquinas de asistencia a la vendimia manual, como elevadores y cintas transportadoras. Posteriormente, aparecieron las "agrupadoras-cargadoras", que intentaban suprimir a los porteadores de uva mediante una plataforma transversal a las lí­neas de la viña, con una cinta transportadora que llevaba la uva hasta el remolque. Este tipo de mecanismos no llegaron a generalizarse, pero sirvieron para poner en evidencia la necesidad de mecanizar la vendimia y alentar otras investigaciones. Posteriormente, se van desarrollando máquinas con distintos sistemas de recogida, como son:
 - Barras de corte
 - Sistemas neumáticos
 - Métodos de percusión
 - Sistema por vibración
 
  Pero el método que resultarí­a más eficaz es el de las máquinas de vendimiar por sacudidores, desarrollado en EE. UU. La primera vendimiadora autopropulsada de este tipo se importa desde los Estados Unidos a Francia en 1971. La casa CQC, de maquinaria, de Aix-en-Provence, se encarga de ponerlas a punto. En 1972 ya eran 5. El número aumenta rápidamente, desarrollándose una importante industria de este tipo en este paí­s, de modo que en 1988 ya eran 9.984 las máquinas vendimiadora que formaban parte del parque francés.