Los restos de uva que quedan al final del proceso de fabricar vino podrían ser utilizados como una nueva arma para combatir las bacterias. Todo se desprende de un estudio que llevaron a cabo unos científicos en Turquía, en el que se descubrió que el bagazo de la fruta es efectivo contra una serie de microbios.

En la investigación se hicieron pruebas con 14 tipos de bacterias comunes, entre las que se incluyen algunas que pueden provocar intoxicaciones por alimentos o enfermedades graves.

En las conclusiones del estudio, publicadas en el Journal of Science of Food and Agriculture , los científicos dicen que agregar bagazo de uva a la comida podría reducir el riesgo de enfermedades.

Por lo general, lo que queda de las uvas al concluir el proceso de fabricar vino son sólo semillas y cáscaras que suelen ser utilizadas para hacer vinagre.

Para el estudio los investigadores utilizaron dos tipos de uvas turcas.

Bacteria Común

Entre las bacterias utilizadas en los experimentos se incluyeron la Escherichia coli (E coli) y la Staphylococcus aurues.

La E coli puede encontrarse en alimentos sin cocinar y puede provocar intoxicaciones que, en algunos casos, pueden llevar a complicaciones graves.

La Staphylococcus aurues puede hallarse algunas veces en personas saludables, sin que provoque ningún tipo de problemas. Sin embargo, en otra gente puede provocar enfermedades graves que van desde infecciones en la piel hasta serias infecciones en la sangre.

Los investigadores encontraron que el bagazo de la uva puede destruir a esos microbios. Sus conclusiones señalan que los restos podrían ser utilizados como preservativos en la comida.

"La gente prefiere preservativos naturales en la comida en vez de sintéticos", enfatizó el doctor Osman Sagdic, uno de los especialistas que participó en el estudio.