Lugardelvino.com le propone un modo sencillo, insípido, inodoro e inocuo de someternos a una prueba de capacidad sensorial, esto es, hasta que punto puede captar los matices de un gran vino. Es muy barato y solo le llevará unos segundos...

Se trata de comprar en la farmacia el colorante "azul de metileno", que se puede aplicar con un bastoncillo de algodón sobre una área acotada de la lengua (con un pedazo de papel agujereado por un círculo de 7 mm de diámetro). El colorante pone en evidencia las papilas gustativas (sobresalen en la foto como puntitos blancos) que, una vez contadas (mejor con un espejo de aumento o con una lupa y un espejo, o que alguien os las cuente), arrojan el balance de tu "estatus" fisiológico como degustador.

Según los resultados obtenidos, se podría decir que:

- Menos de 15 papilas, no eres un degustador, así que deberas potenciar otros sentidos.

- De 15 a 35 papilas, tienes condiciones de degustador.

- Más de 35 papilas, eres un superdegustador.

Por supuesto, esto no tiene nada que ver con el tema del olfato, elemento clave en el mundo del vino, pero es un punto de partida para descubrir nuestro potencial.