Por Verónica Giuliani. El año 2007 en Mendoza terminó con una gran novedad y un aporte a la sociedad digno de destacar. AMILSA (Asociación Mendocina de Intérpretes de Lengua de Señas Argentina), institución que representa a los Intérpretes de Lengua de señas y que dicta cursos para aprender la lengua natural de la comunidad sorda. 

 

Fue convocada por Bodegas de Argentina para dictar un curso de lengua de señas orientado a guías turísticas de Bodegas.

La persona que organizó este proyecto fue Belén Gaua, Coordinadora de la Comisión Nacional de Turismo en BA. El curso duró tres meses y su objetivo fue dar nociones básicas de lengua de señas para poder comunicarse con un turista sordo. Los cursos que AMILSA dicta duran en total 3 cuatrimestres, pero debido a la demanda y al entusiasmo de iniciar este aprendizaje antes de que terminara el año 2007, esta Institución armó un programa especial para esos tres meses aclarando que el aprendizaje total de la lengua de señas lleva un año y medio por lo menos.

El curso fue dictado por Norma Ontivero (Presidenta de AMILSA e Intérprete natural), Verónica Giuliani y Lolita Sánchez (Profesora sorda de lengua de señas). Asisitieron guías de diferentes Bodegas entre ellas: Nieto Senetiner, Cavas de Weinert, Don Bosco, Norton y Bianchi entre otras. Se dictaron dos cursos paralelos uno en las instalaciones de Bodegas de Argentina y otro en San Rafael en Bodegas Bianchi, para los guías de esta zona.

El objetivo principal del curso es incluir a todos los turistas, teniendo en cuenta la gran cantidad de personas que las Bodegas reciben pr día. "Para AMILSA es muy importante poder aportar al área de Turismo en Bodegas con un curso de lengua de señas, ya que esto significa que en un futuro los sordos podrán disfrutar de un recorrido en Bodegas como cualquier otra persona" "El curso apuntó a dar herramientas básicas en lo que respecta a la comunicación con las personas sordas y se espera en un futuro poder incluir a mayor cantidad de guías y poder planificarlo con más tiempo para que sea un curso completo". Expresó la Sra. Ontivero.

El servicio de Visitas a Bodegas en lengua de señas es una demanda real en la provincia, ya que se ven muchas personas sordas visitando Bodegas y comprando vino. Generalmente se hacen entender, pero en lo que respecta a la información transmitida en el recorrido, poco pueden apreciar. Justamente por eso es tan importante esta iniciativa, porque en difinitiva es un paso en la Inclusión social y en la evolución de Mendoza como ciudad turística en lo que al mundo del vino respecta. En este sentido los recurso audiovisuales que utilizan algunas bodegas, como videos que introducen la visita relatando la historia de la elaboración del vino o de la Bodega, son un recurso que no soluciona el problema pero ayuda a hacer una visita mas amena para las personas sordas.

Por otro lado en el caso de folletos institucionales o de productos, si van orientados a las personas sordas en especial hay que tener en cuenta que el asesoramiento de parte de alguien especializado en la lengua de señas y en la cultura del sordo es fundamental, porque la población sorda es muy heterogénea linguísticamente hablando. Sumado a esto, la comunicación telefónica para pedir las reservas como se suele hacer en Mendoza para ellos no es accesible, por lo que no estaría mal tener en cuenta que la mayoría de los sordos llega sin previo aviso a la Bodega.

Todo esto es información muy importante que hay que tener en cuenta si la Bodega en cuestión está dispuesta a una inclusión total. Es decir que no sólo es necesario tener guías turísticas que sepan lengua de señas, sino que se requiere una planificación institucional desde la Bodega en lo que a servicios turísticos e inclusión de peronas respecta. En este sentido creo que la Inclusión de un asesor experto en lengua de señas es una manera de plantearse el tema globalmente.

VERÓNICA GIULIANI

argentina@lugardelvino.com