Los taninos son los compuestos que le dan al vino tinto su color rojo característico. Poseen muchos efectos saludables, aunque también algún inconveniente. El motivo por el que se cree que las plantas producen taninos es curioso: lo hacen para evitar ser comidas. 
 
 
Al tener un sabor amargo y causar otros efectos en el sistema digestivo de las criaturas que intentan alimentarse de esas plantas, crean un efecto "defensivo" y evitan ser comidas, pudiendo desarrollarse.

¿Cómo hacer para suavizar los taninos de un vino nuevo, evitando ese amargor, sin recurrir a la guarda?

Se pueden utilizar diferentes métodos:

* Se puede realizar una segunda fermentación, o fermentación "maloláctica" (transformación del ácido málico en ácido láctico), para suavizar los taninos apoyándose en este equilibrio.

* Se puede experimentar con micro-oxigenación y encimas para limpiar los vinos y suavizar los taninos.

* Se puede hacer un corte con otro vino.

* Se puede hacer una crianza en barricas, que permite suavizar los taninos y estabilizar el color mediante la oxidación que provoca, y realizar una posterior guarda en botellas para que el vino se redondee, de este modo, los taninos se van suavizando y perdiendo su rusticidad y dureza naturales, ganando además otros aromas que se generan durante el contacto con la madera.