Hemos visto muchas rarezas en esto del vino, pero esta es, sin duda, la más extravagante hasta el momento. Un grupo de viticultores chilenos han decidido añejar uno de sus vinos con un trozo de meteorito datado hace 4500 millones de años. El vino en cuestión se produce en el Valle de Cachapoal, en un viñedo en el que Ian Hutchinson cultiva cabernet sauvignon. Sin duda alguna, estas prácticas están prohibidas en el viejo mundo, pero al otro lado del oceano las autoridades son más flexibles.

Una vez introducido el vino en barrica se introduce dentro de la misma un meteoro de unos 10 cms. procedente del espacio exterior procedente de la caída hace 4.500 millones de años de un fragmento procedente del cinturón de asteroides situado entre Marte y Júpiter.

Ya podemos imaginar los enólogos en las catas dando pequeños sorbos y evocando aromas espaciales, con retrogusto nasal, fuerte en boca y de reentrada atmosférica.

El vino no podía llamarse de otra forma...

Meteorito.