El corcho siempre ha estado fuertemente ligado al vino, tanto, que incluso llega a envejecer con él. Sin embargo, en los últimos años han aparecido en escena dos tapones alternativos: el de plástico y el de rosca. Pero, ¿realmente pueden competir con el tapón de corcho? Manel Pretel es el nuevo director del Institut Català del Suro (Icsuro).

El corcho, dice, mejora la calidad del vino. 

Manel Pretel.

Usted asume la dirección de Icsuro desde el pasado mes de enero, ¿puede hablarnos brevemente sobre su trayectoria profesional?

Yo me incorporé al sector del corcho hace dos años y medio aproximadamente. En la patronal desempeñé el cargo de adjunto a gerencia y me encargué de temas de gestión. Después, me incorporé al Institut y me responsabilicé de la parte técnica como director técnico de la entidad. Ahora, desde enero asumo el cargo de director gerente.

¿Establecerá nuevas líneas de actuación?

Con el director anterior establecimos una serie de prioridades y tenemos varias líneas de actuación iniciadas. Diseñamos un plan de trabajo que comenzó con la comunicación y el desarrollo de convenios de colaboración con diferentes colectivos.

En este sentido, pretendemos seguir en esta línea con Retecork, la Red de Territorios Corcheros, que nos permitirá el acceso a otros colectivos como la restauración, la distribución del vino y los sumilleres, un segmento muy importante ya que son los prescriptores del vino. También nos dirigiremos a los maîtres y a jefes de sala.

Además de la comunicación y la colaboración sectorial ¿qué otras actuaciones son importantes?

En el Institut llevamos a cabo varios proyectos relacionados con la investigación, dos de ellos muy importantes y estratégicos. El primero hace referencia a futuras aplicaciones de valor añadido del corcho ya que actualmente está muy concentrado en la industria del tapón. Hemos constatado que se ha perdido la diversificación que hubo en el pasado y actualmente dependemos mucho del mercado del tapón. En realidad, de un gran porcentaje del subproducto para tapón se utiliza solo una parte, pero existe otra que puede utilizarse para la construcción, por ejemplo.

¿Y el segundo?

El segundo proyecto está ligado a la sostenibilidad ambiental mediante la evaluación de la huella ecológica en términos de CO2. El proyecto tiene como objeto mejorar esta huella ecológica y poner de manifiesto las ventajas del corcho frente a otros tipos de cierre como son la rosca y el tapón de plástico, ambos con muchos impactos como se ha demostrado en varios estudios.

Sobre todo, pretendemos poner de manifiesto el valor de una industria restaurativa. El balance global de las emisiones de carbono es casi negativo porque a lo largo del proceso se producen emisiones que, comparadas con el plástico, son hasta diez veces menores y veintisiete frente al aluminio.

Pero es que además, si tenemos en cuenta el árbol, el balance total es negativo. Es decir, en la extracción, que es la primera fase del proceso, se capta carbono que después se puede liberar en el proceso de manufactura de un tapón. Así lo demuestra un estudio único que analiza la gestión ambiental. Y es único porque hasta el momento, los otros estudios eran meras estimaciones ya que éste, por primera vez tiene en cuenta cinco empresas de tapón de cava y cinco de tapón de vino, en vez de una sola empresa como sucedía hasta ahora.

También es muy importante la formación de futuros enólogos y sumilleres. Acudimos a universidades y empresas de hostelería para formar en temas de corcho, para difundir las normativas existentes e informar sobre los mitos que hay entorno al corcho.

¿No hay que estigmatizar al corcho ni menospreciar un producto de calidad. Es muy importante que la sostenibilidad ambiental se utilice como estrategia de futuro? ¿Cuáles son esos mitos?

Hasta el momento el corcho ha sido injustamente atacado por el TCA (tricloroanisole) y el mal utilizado ?sabor a corcho?, cuando éste es un aroma específico que nada tiene que ver con el corcho. No hay que estigmatizar al corcho ni menospreciar un producto de calidad. Es muy importante que la sostenibilidad ambiental se utilice como estrategia de futuro.

El próximo mes de septiembre de 2010 entrará en vigor el nuevo Systecode, ¿Qué cambios conllevará?

Pretende primar la excelencia. Hasta ahora se disponía de un mismo Systecode para todo el mundo y a partir de septiembre, fecha en la que entrará en vigor, se establecerán tres niveles de excelencia. Habrá un nivel básico y otros dos con una exigencia superior. Esto permitirá a muchas empresas tener un aliciente de mejora y, técnicamente, el sector dará un salto cualitativo importante.

Teniendo en cuenta la implicación sostenible del corcho ¿qué tipo de actuaciones se desarrollan en las empresas corcheras dirigidas a integrar la sostenibilidad?

Se está llevando a cabo el macroproyecto Cenit Deméter que lidera la prestigiosa bodega Miguel Torres e integran 25 empresas españolas vinculadas al sector vitivinícola. Hay cinco empresas dedicadas al tapón de cava y cinco de tapón de vino implicadas, que llevan a cabo un ciclo de vida de su producto para, posteriormente, evaluar el impacto de una serie de categorías. El objetivo es introducir las mejoras que identifique el estudio y en términos generales, la idea es que exista una estrategia de clúster para todo el sector.

¿El tapón de corcho es un producto renovable, biodegradable y reciclable?
Y al contrario, ¿qué aporta el corcho a la sostenibilidad de las empresas vitivinícolas?

El corcho, desde el punto de vista de la materia prima, es autóctono del Mediterráneo. Se empezó a utilizar hace mucho tiempo, de hecho, podemos encontrar ánforas que ya contenían corcho. Además de ser un producto endémico a nuestra cultura, es renovable y se regenera. La corteza del árbol del alcornocal se extrae y se vuelve a recuperar ?dependiendo de la zona el proceso puede llevar entre 9 y 12 años?. Por tanto, es un producto renovable, biodegradable y reciclable ya que los tapones de corcho se pueden emplear para pavimentos en la construcción, por ejemplo.

¿El corcho permite la conservación de la biodiversidad, retiene el carbono, actúa como barrera natural a la desertización, hace de aislante térmico contra los incendios y regula el ciclo hídrico?

¿Y desde el punto de vista del proceso productivo?

Generan menos emisiones de CO2, tienen un consumo de energía mucho menor y en lo que se refiere al índice de residuos, es prácticamente nulo.

Pero la parte más importante está detrás del tapón, más allá de la materia prima, en los bosques. Estos tienen una serie de servicios ambientales, además de los económicos como son la rentabilidad de la extracción de corcho, la apicultura, las hierbas aromáticas o la generación de biomasa.

Existen factores que el mercado no valora pero que tienen un peso fundamental para la humanidad y el Planeta como la captación de CO2.

Permite la conservación de la biodiversidad, retiene el carbono, actúa como barrera natural a la desertización, hace de aislante térmico contra los incendios y regula el ciclo hídrico. Todos estos valores ambientales, tan poco valorados por el mercado, tienen un valor incluso mayor que el industrial.

Es decir, si se pierde el tapón?

El tapón es la espina dorsal de todo el sistema. Del tapón dependen el árbol, el bosque y los servicios ambientales. Si deja de utilizarse el tapón se pone en peligro todo el sistema. No se extraería corcho del árbol y por tanto se abandonarían esas tierras y se desertificarían.

¿En un futuro los valores ambientales y la calidad primarán sobre las razones de precio, moda o modernidad mal entendida?
¿Cuáles son las principales inquietudes de los empresarios del sector corchero?

Una clara inquietud es cómo evolucionarán los productos alternativos como el plástico y la rosca en los próximos años. La realidad es que el plástico cada vez va a menos, de hecho, hemos podido ver cómo recientemente el distribuidor de supermercados británico Tesco ha anunciado la retirada de los tapones de plástico de todas sus marcas blancas.

Existe una mayor preocupación por el tapón de rosca. Sin embargo, este tiene muchos defectos medioambientales. Además, en cuanto a la calidad del vino y a la mejora organoléptica, el corcho no tiene parangón. Pensamos que en un futuro los valores ambientales y la calidad primarán sobre las razones de precio, moda o modernidad mal entendida.

¿La incidencia del TCA en el tapón se ha reducido enormemente y hablamos de estadísticas de menos de un 1%?
¿Es el tapón el gran olvidado de todo el conjunto del packaging del producto?

Lo es. El tapón ha sido un producto estigmatizado. Ha recibido críticas, muchas de ellas hoy ya fuera de lugar. No cabe duda de que la incidencia del TCA en el tapón se ha reducido enormemente y hablamos de estadísticas de menos de un 1%.

Siempre se ha echado la culpa al tapón, no a la botella que es inerte, pero ahora se comienza a ver el corcho no como un problema sino como la solución.

Existen muy pocos productos que puedan decir, igual que la barrica, que mejoran la calidad del vino, cediendo unos compuestos aromáticos positivos en relación a la organoléptica, haciendo que el vino respire y que por tanto mejore el buquet y los aromas.

¿Imagino que la durabilidad también es un factor casi único?

Así es. No existe ningún otro cierre que garantice que al cabo de cien años una botella aún se pueda beber.

¿Ahora se comienza a ver el corcho no como un problema sino como la solución?
Por todos estos beneficios que ofrece, desde el Institut se pretende que el sello lleve un distintivo de calidad que además aporte información al consumidor?

Sí, creemos que el consumidor debe disponer de toda la información en su opción de compra. Actualmente, un consumidor de vino puede ir a un establecimiento y desconocer qué tipo de tapón alberga la botella que quiere adquirir. Por eso, pediríamos que se identifique el tapón con un símbolo o logotipo en la botella que ayude al consumidor a obtener información para comprar de forma transparente.

Además de su funcionalidad obvia, ¿cómo puede influir en el resultado final tanto en el vino como en la propia botella?

Desde el punto de vista de la funcionalidad es un material perfecto para el cierre de las botellas. Ofrece una compresibilidad que permite que la elasticidad se adapte a cualquier cuello de la botella. Desde el punto de vista cualitativo, mejora las propiedades organolépticas y las preserva. Tampoco hay que olvidar que, en general, mejora la huella ecológica del vino.

Otro de los objetivos es incluir en la legislación del vino orgánico la obligación de utilizar el tapón de corcho, ya que tapar este tipo de vino con otro material que no sea corcho es un sinsentido?. ¿está de acuerdo con esta afirmación?

Totalmente. Supondría una contradicción encontrar vino orgánico con tapón de plástico o de rosca. De hecho, va contra la filosofía del propio movimiento orgánico en el cual priman los productos naturales. El vino es natural y el corcho también.

En este contexto, nosotros pediríamos coherencia, que en las guías de compra y en la legislación comunitaria también se incluyera el corcho porque sería una contradicción no contar con él.

Para concluir háblenos de Icsuro?

El Institut Català del Suro es un consorcio público creado en 1991. Desde sus orígenes siempre ha estado orientado a ofrecer un servicio técnico a la industria. Se estaban creando otros institutos de investigación y se creía necesario que la industria corchera catalana contase con un organismo que le proporcionase asesoramiento técnico e hiciera avanzar la industria.

Desde un primer momento se apostó por la normalización. Posteriormente, hemos seguido en esta línea, liderando el subcomité de corcho a nivel nacional del cual han salido muchas normas de corcho y métodos de ensayo. Por todo ello, el instituto ha ayudado a implantar los controles de calidad, siempre apoyando el Systecode.

También es muy importante la investigación. Siempre hemos apostado por mejorar el producto, los procesos, encontrar diferentes mejoras que se puedan implantar a lo largo del proceso de producción y siempre ha creído que, si todo esto no se comunica y no hay detrás una labor pedagógica de universidades y de comunicación a los colectivos, se podía quedar en nada. Por eso, además de ayudar a avanzar técnicamente el sector, damos a conocer todo esto a la sociedad en general.

Fuente: Icsuro.