En ambientes informales, el servicio del vino suele recaer en el anfitrión. En todo caso, ten presente que las copas se sirven por el lado derecho, se deberán llenar a 2/3 de su capacidad como máximo (según su tipo) sin apoyar la botella en la copa y sin levantar la misma de la mesa, y únicamente es la copa de agua la que puede servirse inmediatamente antes de comenzar a comer. En caso de brindis, el protocolo dice que nunca deben chocarse las copas para evitar roturas. Calcula una botella por cada 6 personas a razón de una copa para cada uno, y ten presente que no se recomienda cambiar de vino si no se cambia el plato, por lo que intenta tener al menos un par de botellas por referencia. Si el ambiente es más formal, aquí os dejamos algunos consejos adicionales.