La seguridad laboral en bodega es materia reglamentada que debe seguirse con rigor. A priori, una bodega puede parecer un sitio bastante seguro. Sirvan estas notas como guía cultural para el aficionado. A modo de ejemplo, en las bodegas se genera gas carbónico o tufo, esto es, anhídrido carbónico generado por la fermentación.Es asfixiante y, aunque no es tóxico, es causa de muerte por desplazar al aire. La cautela clásica por "llama que se apaga" es eficaz.

No son válidas máscaras antigas ni mascarillas. Unicamente el oxígeno. Ocurre en fermentación, pero anida en fosos, donde puede permanecer todo el año.

El gran peligro es que al cortar el suministro de oxígeno al cerebro hace perder el concepto de peligro. La ventilación previa y abundante es eficaz. Igualmente la carencia de oxigenación cerebral causa inactividad muscular. Se trata simplemente de un peligro muy traidor.

El gas sulfuroso es empleado en enología desde el tiempo de Pericles. Es irritante y tóxico. En vino se emplea en dosis mínimas, pero en bodega existe en polvo o en gas comprimido. El riesgo existe en la tubería de goma reforzada que conecta la botella de acero que lo contiene con la cánula de aplicación. Todas las campañas debe renovarse esa tubería y revisar ajustes de válvulas y de empalmes. No son válidas las mascarillas de celulosa y poco las antigás. Es muy importante trabajar con gafas para proteger las mucosas oculares.

Productos enológicos. Guardados en local separado y cerrado de la bodega y, si los envases están a medio uso debe procurarse estén cerrados y con la etiqueta reconocible y legible.
Pinturas y esmaltes. Lejos de bodegas y de productos enológicos.

Artículos de limpieza. Nunca deben contener cloro. Y deben estar separados de bodega
y de productos enológicos. Productos fitosanitarios. Lejos de la bodega y de los productos enológicos. Solados de hormigón. Con vertiente y con superficie antideslizante.
Electricidad. Considerando humedad propia y de limpieza debe estar protegida ante
agua y resistente a la corrosión del SO2. Cualquier sistema de contactos con cobre
puede deteriorarse por el sulfhídrico generado en fermentación.

Disoluciones. Los productos enológicos suelen prepararse mediante disolución en agua.
Excepto el SO2, todos los productos enológicos disueltos en agua deben aplicarse
pronto. Transcurridas 48 horas se pudren y ya no rinden efecto y contaminarían el vino.
Tapones. Almacenar pocos y usarlos con prontitud. Al cabo de un año en bodega
pueden generar polillas.

Cartones y cajas. Almacenadas poco tiempo y separadas de bodega y de productos
enológicos. Como puede comprobarse, la bodega sin riesgos es una estructura de
edificios dispersos en torno al núcleo de elaboración y crianza.

Si antes creíamos idónea la disposición "chateau" de un viñedo con un edificio hoy
habríamos de considerar un área vitícola con edificios dispersos y diferenciados.