Hasta hace muy poco, los acuerdos comerciales bilaterales reconocían las prácticas enológicas mutuas aceptando las importaciones en territorio europeo de vinos sometidos a tratamientos de maderización. Sin embargo se prohibían estas prácticas a los productores europeos.

 

¿Sabes lo que son los chips, las virutas, los dados, raspaduras? Lee, lee...

Desde 1993, se podí­an utilizar «a tí­tulo experimental» virutas y otros granulados de roble respetando las obligaciones dictadas con un lí­mite de 50.000 hl por año, durante tres años como máximo y con la imposibilidad de exportar fuera del paí­s de producción.

Hipócritamente, la «experimentación» ha durado más de diez años... Desde 2006, la normativa ha evolucionado. El reglamento 1507/2006, de 11 de octubre de 2006, modifica el anterior (1622/2000) permitiendo la utilización de trozos de madera de roble más o menos tostados, el 95% de los cuales debe superar 2 mm sin liberar substancias que puedan
presentar un riesgo para la salud.

Algunas denominaciones de origen han rechazado este tipo de prácticas. En Estados Unidos, un mercado extremadamente maduro para la utilización de barricas y otras alternativas, se ha observado en los tres últimos años numerosos cambios (Barrel Report 2005). Resulta interesante repasar estos datos, que podrí­an avanzar lo que pasará en Europa en el futuro:

La utilización de barricas para la crianza de vinos se mantiene constante en las bodegas medianas y pequeñas (< 500.000 cajas/ año), pero disminuye y se estabiliza los dos últimos años en las grandes.

La proporción de bodegas medianas (de 50.000 a 500.000 cajas/ año) que utilizan soluciones alternativas aumenta de forma sistemática. Entre las soluciones alternativas, la utilización de virutas disminuye regularmente mientras que la de duelas de madera francesa aumenta lentamente (Figura 3).

Desde 2004, en Estados Unidos, el 95% de los vinos de menos de 5 dólares utiliza
sistemas de crianza alternativa, pero desde 2003 se detecta una tendencia en su
uso (5%) en la gama de precios 10-20 dólares.

La normativa europea en vigor precisa que los fragmentos de madera deben presentar una dimensión superior a 2 mm. En consecuencia, pueden encontrarse diferentes tipos de fragmentos (virutas, granulados, dados, raspaduras...) y de planchas (cortas, largas, segmentos, insertos...) pero normalmente no se encuentra aserrí­n fino.