En tiempos antiguos, era el nombre que daban los vendedores de champagne a un truco comercial que consistía en añadir un poco de azúcar a la copa para provocar mayor desprendimiento de burbujas.

Ya se sabe que el anhídrido carbónico se manifiesta en cuanto encuentra una impureza (cristal tartárico, una rayadura en el cristal o un cristalito de azúcar) en la copa. Por eso también algunos comerciantes antiguos rayaban el interior de la copa con un diamante, provocando el mayor desprendimiento de burbujas.

El nombre sabler proviene del francés sable (arena), ya que los cristalitos de azúcar provocaban esta sensación.