Quién les iba a decir a los vecinos de las calles de Salses y Rembrandt, en el barrio de Horta, que bajo el suelo que pisaban cada día había escondida una prensa romana de hace más de 2.000 años. 

Un equipo de arqueólogos del Museu d'Història de la Ciutat se encarga de realizar la excavación. 

Según Pep Pujades, uno de los arqueólogos del museo, lo que se ha encontrado corresponde a "la parte rústica de una villa romana". Las primeras prospecciones han descubierto restos arqueológicos que podrían ser de finales del siglo I. Los expertos que trabajan en la zona han localizado en el subsuelo una antigua instalación romana. Todavía no se puede precisar si el producto que se obtenía de la prensa era vino o aceite, por lo que los trabajos continuarán seguramente una semana más. Con seguridad, los restos que se han encontrado ahora podrían formar parte de la villa romana de Can Cortada, que se empezó a excavar en los años 80.

El yacimiento descubierto está ubicado en la calle de Salses, en la confluencia con la calle de Rembrandt. José, un vecino del barrio, comenta que el tramo en cuestión lleva varios años siendo reivindicado por la Associació de Veïns d'Horta para la construcción de una nueva plaza.

ADVERTENCIA DE UN VECINO
Fue un habitante de la zona quien se dio cuenta de la existencia del yacimiento mientras contemplaba las obras que se realizaban en la cloaca. El hombre vio como unos albañiles trataban de mover una roca de grandes dimensiones. Los obreros aseguraban que aquella roca había llegado allí por causas naturales, pero el vecino alegaba que no había ninguna montaña por los alrededores de la que pudiera haberse desprendido la piedra. Por eso sospechó que podría tratarse de restos arqueológicos y se puso en contacto con el museo, que rápidamente envió a un equipo de arqueólogos para inspeccionar la zona y preservar el patrimonio.

Antonia, residente en la zona, está encantada con la nueva atracción del barrio. Eso sí, siempre que "las obras no afecten a las casas", apunta esta mujer de 83 años.
La excavación la promueve el distrito de Horta-Guinardó, que es quien inició las obras de las cloacas en la vía. Por eso, la prospección solamente puede realizarse por el trazado por el que debe pasar la nueva cloaca.

La asociación de vecinos ha pedido, sin embargo, que la excavación se amplíe y que se haga "a conciencia", para que no se vuelva a repetir lo que ocurrió con los restos de Can Cortada. En aquella ocasión, una parte de los vestigios que se descubrieron fueron llevados al museo mientras que el resto se tapó, y desde entonces se encuentran bajo lo que hoy es la avenida del Estatut, entre el paseo de Valldaura y la calle de Campoamor.