No hay estrategia para que un consumidor ROMPA SU RUTINA, aunque si para que se despierte en él la curiosidad por el mundo del vino. No es un consumidor fácil, se siente seguro en sus hábitos de elección y de consumo. Se le podría abordar despertando su interés por la variedad de vinos de su región pues ya están instaurados en sus hábitos de consumo.

 

El lugar donde realiza su compra habitual tiene un papel fundamental en su desarrollo de consumo, atrayéndole hacia el producto con promociones. Pero sobre todo deberáampliar sus momentos de consumo.


ASí ERAN

Reconozco que no se mucho de vinos, ni me preocupa en exceso, en parte porque no soy un gran bebedor de vino, por lo que espero: En Alimentación, poder elegir rápidamente entre la marcas que conozco, no me preocupo demasiado las ofertas, puesto que no consumo grandes cantidades.

En Hostelerí­a, confí­o plenamente en el vino que eligen los demás y espero que el vino de la casa tenga una calidad mí­nima.Mientras no de un paso más en la curiosidad por el mundo del vino, serádifí­cil que cambie mis hábitos de consumo, pero por que no, si me convencen de que hay nuevas alternativas a lo que he tomado siempre, y las llego a probar podrí­a evolucionar.

Con un vino conocido y fácil de encontrar y reconocer.

- Con un vino suave, fácil de beber, y de un precio económico.

- Un nuevo vino le llegará través de valores clásicos (aunque abre la puerta a cierta innovación) pero buscando una adaptación hacia la simplificación. Esta simplificación deberállegar a todos los niveles, desde las caracterí­sticas organolépticas del propio vino hasta una simplificación del ritual del vino en la elección y en el consumo.