La Universidad de Mie y el laboratio NEC's System Technologies han desarrollado el primer robot somelier. Los científicos japoneses han creado una máquina robótica para catar vino que puede detectar 30 diversas variedades de uvas e incluso determinar su origen, con la posibilidad de ampliar su espectro hasta 1000.

El ingenio es un microordenador con un sensor óptico que analiza muestras de 5 mililitros
con el fin de detecar fraudes al consumidor, como los porcentajes en la mezcla de uva, la presencia de aditivos como agua o estafas en la información de la etiqueta. Su tamaño es dos veces más grande que el de una caja de tres botellas de vino.

Duerman tranquilos los expertos, pues de momento no recomienda caldos, aunque el día de mañana, ¿Quién sabe?

Fuente: www.engadget.com