Investigadores de la Universidad de Berkeley han diseñado un sensor de aminas". Estas son responsables de que el vino y otros alimentos desencadenen jaquecas, migrañas y otros sí­ntomas fí­sicos. El equipo trabajaba con fondos de la NASA en una tecnologí­a capaz de encontrar vida en Marte y topó con este descubrimiento por azar.

Las aminas biogénicas están presentes de forma natural en gran cantidad de alimentos, especialmente los encurtidos o fermentados, como el vino, el chocolate, el queso, las aceitunas, los frutos secos y las carnes curadas.

Aunque no se ha encontrado todavía una relación directa entre las aminas y las jaquecas o las resacas, muchos especialistas aconsejan a las personas que padecen migrañas frecuentes que no consuman ciertos alimentos ricos en aminas, sobre todo triamina e histamina, que pueden provocar también episodios de tensión arterial elevada, palpitaciones y altos niveles de adrenalina. El nuevo detector, que tiene el tamaño de un pequeño maletín, podría ser útil para estos pacientes sensibles, ya que basta una gota de vino o de otro líquido para determinar en cinco minutos los niveles de aminas que contiene la muestra.

Richard Mathies, director del estudio, afirma que está trabajando para que el prototipo final tenga el tamaño de una agenda digital, lo que facilitaría que los pacientes lo lleven con ellos a restaurantes. Mathies insinúa que en el futuro su detector podría servir para incluir el nivel de aminas como una información nutricional más en las etiquetas de los vinos. Por ahora, los investigadores han descubierto que los niveles más elevados de aminas se dan en el vino tino y el sake, y los menores en la cerveza. Por ahora el aparato no analiza muestras de alimentos sólidos.