Las modificaciones introducidas en el reglamento comunitario de etiquetado de vinos, que se publicará en breve, supone, entre otras, la desprotección del sistema de menciones tradicionales y afecta a los términos españoles de amontillado, chacolí, fino, fondillón, lágrima, oloroso y palo cortado. Según informó la Federación Española del Vino, la modificación de este reglamento, que lleva en vigor desde el 1 de agosto de 2003, afecta al etiquetado de vinos procedentes de países terceros y permite una flexibilización de las exigencias a países terceros.

El nuevo reglamento surge en respuesta a las protestas de éstos ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) que consideraban que este reglamento, en su opinión demasiado restrictivo, podía suponer trabas al comercio de los vinos.

Desde la FEV detallaron que la desprotección de las menciones tradicionales se debe a que se elimina una de las dos listas donde se recogían estos términos y se fusionan en una sola, con unos criterios de protección menores.

En este sentido, explicaron que las menciones españolas afectadas pierden, con esta nueva modificación, su consideración de indicación geográfica a efectos de protección.

El resto de menciones tradicionales permanecen protegidas en su lengua original y ligados a la categoría de productos (vino, espumoso, etc.) a los que se aplican y no pueden ser utilizados en la designación de productos de países terceros, salvo si su reglamentación establece condiciones equivalentes a las de la UE.

La flexibilización de las exigencias a países terceros para la inclusión de ciertas menciones obligatorias y facultativas, ya que se baja el nivel de exigencia para la inclusión de ciertas menciones (año de cosecha, variedades de vid, método de elaboración, etc.) que ya no precisan estar recogidos en la legislación del país para poder utilizarse.

Por otro lado, se ha aprovechado la modificación para incluir las nuevas categorías de vino recogidas en la Ley de la Viña y el Vino, como vino de calidad con indicación geográfica, vino de pago y vino de pago calificado.

La modificación que fue ratificada en el Comité de Gestión de Vinos de la Unión Europea del pasado 10 de febrero contó con los votos en contra de los países productores, a excepción de Alemania y Austria y, a pesar de no contar con el dictamen positivo de los Estados miembros, la Comisión procederá a su aprobación.