El sector productor de la Denominación de Origen Calificada (DOC) Rioja se ha unido contra la reforma de la Organización Común del Mercado (OCM) del Vino, con la que discrepan abiertamente al igual que el resto del sector, sobre todo en lo referente a la liberalización de plantaciones de viñedo, que acabaría con el modelo de Rioja.

 

En este rechazo conjunto frente a la OCM, anunciaron ayer que en septiembre propondrán la creación de una Plataforma en Defensa del Vino, que lidere la ofensiva a favor de Rioja y a la que llaman a incorporarse a la sociedad. Según .gel Palacios, de la Unión de Agricultores de La Rioja (UAGR), «la invitación para formar parte de esta plataforma se trasladará a todos los partidos políticos, organizaciones sociales, bodegas, ayuntamientos y a todo bicho que vuele porque queremos liderar como productores y como afectados la movilización social que necesitemos».

El sector productor de Rioja no descarta otro tipo de movilizaciones si las negociaciones sobre la reforma de la OCM no ofrecen los resultados que esperan. Las organizaciones de productores consideran necesario impulsar un movimiento social que impida el desarrollo de la OCM en los términos en los que actualmente está redactada la propuesta de la comisaria europea de Agricultura, Mariann Fischer, a quien acusan de querer «una viticultura sin agricultores» y de promover una reforma «contraria a los intereses de las denominaciones de origen».

En este sentido, el representante de la Federación de Cooperativas, Jesús Martínez, remarcó que los puntos fundamentales de la reforma «chocan con la identidad de Rioja» y que uno de ellos, la liberalización de plantaciones, «romperá el equilibrio entre producción y comercialización» que con tanto esfuerzo se ha conseguido en esta Denominación.

«Defender la prohibición de plantaciones es difícil», por lo que abogó para que, al menos, «se mantenga una autorregulación en cada ámbito territorial». Los productores tampoco están de acuerdo con que se incluya la añada en el etiquetado de los vinos de mesa -es una «simplificación» que puede «llevar a confusión» al consumidor, sostienen- y apuestan, asimismo, por que la reforma potencie la promoción.

Además, para el sector, Rioja ya cumple los criterios en los que la comisaria apoya su reforma: la necesidad de un equilibrio, la calidad y la justificación de los presupuestos de la OCM, señaló el secretario técnico de Arag-Asaja, José Antonio Torrecilla.
«Tomar las calles»

Precisamente, este sindicato agrario convocó el domingo una asamblea para informar a sus socios de la «amenaza» que supone la reforma para el sector riojano. Aseguró que, si no se modifica, «pasará a la acción» y «tomará las calles» tras la próxima vendimia. Arag-Asaja considera que la OCM «ha puesto en pie a todo el sector vitivinícola riojano por la amenaza que supone para nuestra Comunidad, en la que la viña y el vino vienen asegurando una riqueza de la que dependen directamente más de 18.000 viticultores y genera un valor añadido del que se beneficia toda la sociedad».

La organización rechaza la reforma porque su puesta en marcha «desmantelaría la viticultura europea y en especial, la española, desaparecerían las medidas reguladoras y se resentiría aún más el mercado; no se ha mirado por el viticultor y supone un paso atrás en la política agraria común».