Desde hace unos años, no hay grupo bodeguero que no tenga en nómina un arquitecto de renombre. Pero ya no se limitan a diseñar bodegas que sirvan de foco de atracción de turistas y aficionados al vino, sino que han decidido convertirse en propietarios para negocios vinícolas. Es el caso de Rafael Moneo.

El creador de la recién inaugurada ampliación del madrileño Museo del Prado acaba de hacerse con el 100% del capital de la firma Bodegas y Viñedos La Mejorada, situada en el municipio vallisoletano de Olmedo. No supone su entrada en la compañía, porque el arquitecto estaba presente en el accionariado desde hace ocho años y ya controlaba el 65% del capital, además de ejercer la presidencia de la empresa. La toma de control de la totalidad del accionariado se efectuó el pasado mes de octubre y para realizarla Rafael Moneo empleó como vehículo inversor su sociedad Miño 5.

El arquitecto declina comentar la adquisición y tampoco revela el importe de la misma. La bodega comercializa marcas como La Mejorada de Las Cercas o La Mejorada de las Norias. En el año 2005, el último con cuentas publicadas, alcanzó un resultado neto de más de 237.000 euros, mientras que su beneficio de explotación alcanzó los 293.000. Según Alimarket, la empresa prevé cerrar 2007 con una cifra de ventas cercana a los 500.000 euros.

Esta operación 'supone un nuevo rumbo para la compañía', señala el director técnico de la bodega ,varo Bernardo. No sólo conllevará una mayor promoción, dado el renombre de su presidente, sino que además va a conllevar un empuje a su capacidad productiva. La empresa castellano-leonesa, que tan sólo cuenta con seis empleados, comenzará a analizar en los próximos meses su nueva estrategia, cuyos detalles 'aún están por concretar', explica el director técnico de la bodega.

'Tenemos que invertir en maquinaria y en mano de obra para los viñedos', apunta ,varo Bernardo. 'Ampliarlos y hacer cambios para mejorar el proceso de trabajo y ahorrar costes'. Actualmente, el grupo bodeguero cuenta con 30 hectáreas de viñedo y pretende 'llegar hasta 42 hectáreas'. Las futuras inversiones, que aún no están definidas, no afectarán a las demás instalaciones. 'Por el momento no tenemos que ampliar el número de barricas o las instalaciones de embotellado porque tenemos suficientes', asegura el director técnico.

La intención de la firma vallisoletana es duplicar su producción actual, desde las 50.000 botellas hasta alcanzar las 100.000 o 125.000 unidades en un futuro próximo.

Otro de los objetivos de la compañía es dar el salto internacional. Actualmente, Bodegas y Viñedos La Mejorada comercializaba sus vinos principalmente en España a través de la restauración, la hostelería y las tiendas especializadas, pero a partir de ahora buscará cerrar acuerdos que le permitan distribuir sus caldos fuera de España.

En cuanto a la posibilidad de que Rafael Moneo diseñe en el futuro una nueva bodega para su firma, el director técnico descarta esta posibilidad ya que el arquitecto ha sido el responsable de la restauración del Monasterio ubicado en la misma. El inmueble está ocupado por las propias instalaciones de la bodega, ya que en él se encuentran tanto las barricas como las salas destinadas al embotellado.

El 'creador' de Señorío de Arínzano, de Chivite.

La adquisición del 100% del capital de la firma bodeguera La Mejorada no es la única incursión de Rafael Moneo en el mundo del vino. El arquitecto navarro diseñó en el año 1988 la bodega Señorío de Arínzano, de la familia Chivite. Para diseñar la bodega navarra, Moneo intentó armonizar las distintas instalaciones con el entorno y concibió el inmueble como un arco que encierra y abraza tres construcciones antiguas: una Torre del Palacio de Cabo de Armería, una pequeña Iglesia de corte neoclásico construida a principios del siglo XIX y una Casona del siglo XVIII. No es el único arquitecto de postín que se adentra en el diseño vinícola. Nombres como Norman Foster y Bodegas Portia (del grupo Faustino), Santiago Calatrava para Ysios, el japonés Toyo Ito con la enseña Freixenet o Philippe Mazieres para la bodega de Viña Real son otros creadores que han entrado en el diseño vinícola.