Por Cristi Espinar. La mayoría de las bodegas, así como los profesionales del mundo del vino, se preocupan diariamente por el qué dirán y cuál es la imagen que se tiene de ellas en su sector o en el ámbito en que se mueven. Cada vez está más en boca de todos la palabra reputación corporativa relacionada con una buena imagen, con aquellos valores éticos y de compromiso social que se quieren transmitir.

En estos tiempos en los que se vende y bebe menos, hacemos más hincapié que nunca en resaltar los valores intangibles de nuestra marca: personal o corporativa.

La comunicación es el factor determinante de esta imagen, la fachada que se transmite en los mensajes (voluntarios o involuntarios) que se envían, y que establece el inicio de las relaciones comerciales, sociales y políticas con múltiples agentes. La comunicación no es sólo acciones de RRPP, son todas aquellas actividades como publicaciones, campañas de publicidad, almuerzos, actos y eventos culturales, sociales, empresariales, deportivos, etc, y que permiten establecer relaciones de confianza.

En el caso de la empresa, esta se relaciona con agentes que pertenecen a varios ámbitos:

- Ámbito interno: todo el personal de la empresa, como son trabajadores, accionistas, puestos de dirección y otras empresas del grupo.

- Ámbito externo: se trata de agentes ajenos a la empresa, como medios de comunicación y financieros, poderos públicos, sindicatos, asociaciones y otros grupos de interés.

- Ámbito comercial: aquí encontraríamos a los consumidores, prescriptores, empresas de la competencia y otros profesionales del sector.

Para gozar de una buena salud corporativa, la empresa debe cuidar minuciosamente su comunicación y lanzar mensajes homogéneos y coherentes en todos sus ámbitos. Hasta hace poco la comunicación era fácilmente controlable y las comunicaciones apenas transcendían de su ámbito, o lo hacían de manera muy lenta. De esto modo, el efecto (positivo o negativo) era limitado.

Con la llegada de Internet el contexto empresarial ha cambiado radicalmente la comunicación. Aparecen tres conceptos muy importantes a tener en cuenta: PERSONALIZACIÓN, INTERACTIVIDAD y GLOBALIZACIÓN.

Actualmente hay más de 30 millones de blogs activos, infinidad de redes sociales y foros, donde en cualquier momento, en cualquier lugar y en tiempo real podemos encontrar comentarios de la empresa, sus productos, cómo son sus directivos, situaciones complicadas de despido. Hay tal cantidad de información en la red que hoy es prácticamente imposible controlarla, y que si no está bien focalizada puede crear un verdadero problema de imagen corporativa.

No olvidemos lo que dice Kotler: ?el boca en boca, sea positivo o negativo, tendrá un impacto más grande que todos los anuncios que pagues?.

Un saludo,

Cristi Espinar

Marketiza