Cuando visitamos las tiendas de vinos o nos encontramos con con algún tipo de rotulo que dice: "95 Puntos Parker" o "este vino obtuvo 94 puntos en Wine Spectator". Para aquellos que no están familiarizados con el sistema de evaluación de vinos comúnmente utilizado a continuación les explicaré en qué consiste el mismo y quién es Robert Parker. 

Existen varios métodos para establecer la calidad de un vino, algunos de los cuales consisten en catar el vino para evaluar sus características tales como color, aroma, bouquet, sabor, terminación, calidad, etc. y asignarle una puntuación.

Los métodos de evaluación comúnmente utilizados están basados en una escala que va desde 50 a 100 puntos.

Esta escala fue desarrollada por el crítico de vinos Robert Parker, y subsiguientemente adoptada por la revista Wine Spectator. Aunque algunos critican el sistema argumentando que la calidad del vino es muy compleja y subjetiva para someterla a evaluaciones matemáticas o numéricas sujetas a un alto grado de imprecisión, el sistema ha sido adoptado por gran parte de los consumidores de vino en los Estados Unidos y en otras partes del mundo. Los ingleses no han adoptado este sistema y utilizan otro basado en una puntuación que llega hasta los 20 puntos.

El sistema de Robert Parker y Wine Spectator establece las siguientes categorías:

1. Puntuación entre 95 y 100 puntos: extraordinario (extraordinary)

2. Puntuación entre 90 y 94 puntos: sobresaliente (outstanding)

3. Puntuación entre 85 y 89 puntos: muy bueno (very good)

4. Puntuación entre 80 y 84 puntos: bueno (good)

5. Puntuación entre 70 y 79 puntos: promedio (average)

6. Puntuación entre 60 y 69 puntos: debajo del promedio (below average)

7. Puntuación de 59 o menos: (úselo como linimento para los caballos en el hipódromo).

El sistema de Robert Parker y el del Wine Spectator han tenido tal acogida que es común encontrar en las tiendas de vinos que estos son marcados con tarjetas que indican la puntuación que obtuvo dicho vino en particular en una de esas dos evaluaciones. Esto ha llevado a que muchos coleccionistas o consumidores de vinos hagan sus compras basados en esas puntuaciones siguiendo ciegamente las evaluaciones hechas por Robert Parker o por Wine Spectator. También esto ha provocado que una vez se publica que un vino en particular ha obtenido una puntuación alta, el mismo desaparezca del mercado ya que los coleccionistas, los acaparadores y los ?fiebrús? compran todo el que esté disponible. Esto pasó recientemente con el vino chileno Don Melchor, añada del 2001, y con el vino español Pintia del 2001, los cuales obtuvieron excelentes puntuaciones y en término de dos o tres semanas desaparecieron de las tiendas de vinos y de las cartas de vinos en Puerto Rico (yo me declaro culpable de haberme tomado algunos de ellos).

El efecto negativo de esas evaluaciones es que algunos consumidores solamente compran y consumen vinos que hayan obtenido una evaluación sobre los 90 puntos lo cual hace que suban los precios de esos vinos. También eso provoca que aquellos vinos con una puntuación menor de 80 puntos se vendan menos y los productores se ven obligados a bajar los precios. Existe la teoría de que si Robert Parker le asigna a algún vino una puntuación menor de 80 puntos eso hará que sea muy difícil vender el vino, y si por el contrario le asigna una puntuación mayor de 90 puntos el vino alcance un precio muy alto para muchos consumidores.

En esta etapa nos debemos preguntar ¿quién es Robert Parker y por qué los consumidores siguen ciegamente sus consejos? La contestación es la siguiente: Robert Parker es un jíbaro de Baltimore, Maryland, graduado de la Universidad de Maryland con un bachillerato en artes e historia, y luego graduado de leyes de esa misma universidad. Durante diez años trabajó como abogado para Farms Credits Bank en Baltimore y renunció a su trabajo para escribir sobre vinos ya que quería ser un consejero de los consumidores de vinos similar a lo que era Ralph Nader para los consumidores en general. En el 1978 Robert Parker comenzó a publicar una carta circular titulada The Wine Advocate, la cual inicialmente tenía alrededor de 600 subscriptores. En el año 1982 salió del anonimato y recibió atención a nivel mundial entre los conocedores del vino ya que se atrevió a decir que la producción de Bourdeaux del 1982 era excelente, contrario a la opinión de muchos críticos mucho más reconocidos que él, que habían dicho que esos vinos eran mediocres. El debate creado por Robert Parker fue tal que hasta el día de hoy subsiste la controversia respecto a la calidad del Bordeaux del 1982, aunque después de los comentarios de Robert Parker el precio del Bourdeaux del 1982 alcanzó niveles mucho más altos que otros vinos similares.

Hoy día, 27 años más tarde, la circular se ha convertido en una revista con alrededor de 40,000 subscriptores y se reconoce que The Wine Advocate y Robert Parker son la influencia más significativa en los hábitos de compra de los consumidores de vino en América. Hace poco el periódico The New York Times y Los Angeles Times catalogaron a Robert Parker como el crítico del vino con más influencia en el mundo entero.

La influencia de Robert Parker sobre el mundo del vino es tal que se dice muchos productores de vinos han modificado sus técnicas de producir vinos con el estilo y características predilectas de Robert Parker, de modo que sus vinos alcancen una puntuación más alta en sus evaluaciones. A eso le llaman ?The Parkerization of wine?. Los vinos predilectos de Robert Parker son los franceses, vinos maduros, con poca acidez, con alto contenido de alcohol y mucha madera, por lo que se dice que cualquier vino con esas características recibirá una buena puntuación en sus evaluaciones.

A pesar de su enorme éxito y de su gran influencia en el mundo del vino, Robert Parker tiene sus detractores. Algunos dicen que a pesar de que se quiere ?vender? como un defensor de los consumidores de vinos, se ha convertido en parte de la industria del vino lo que le ha creado conflictos de intereses. Otros lo acusan de favorecer con sus críticas a los productores de vinos franceses, en perjuicio de los productores de otros países. Otros lo responsabilizan por el aumento desmedido en el precio de algunos de los vinos recomendados por él.

Mi consejo con respecto a los vinos que va a consumir es el siguiente: no siga ciegamente las clasificaciones hechas por Robert Parker o por Wine Spectator. Siga su instinto y sus gustos personales ya que no hay substituto para su paladar, y no hay mejor educación vinícola que probar la mayor cantidad de vinos.

Atrévase a probar vinos que no han sido clasificados por nadie, y a tomar algunos de los que obtienen una clasificación menor de 80 puntos. Recibirá agradables sorpresas a excelentes precios.

FUENTE: HABLEMOS DE VINOS.