Existen diversos modos de valorar un vino mediante analisis sensorial. Aunque no debe ser tomado como dogma de fe, leer valoraciones de un vino nos puede dar una idea de lo que encontraremos tras el descorche. Al la sencilla clasificación de 1 a 10, se suman métodos sofisticados u originales de gurus como Parker o Hugh Johnson. Descubre sus reglas...

 

Se ha echo realmente famoso Robert Parker con su publicación bi-mensual "The wine advocate" en la que califica fundamentalmente vinos en primicia. En su revista publica comentarios generales de las cosechas, de los elaboradores y de cada vino en particular, sin embargo lo único que se retiene es su valoración final.

Esta puntuación se exhibe en todas las tiendas especializadas de los EEUU y ha llegado a las tiendas de Francia, en donde se han hecho verdaderos esfuerzos por quedar lejos de la influencia "parkeriniana".

Me gusta mucho dar una notación breve como la siguiente:

1 vino descalificado por algún defecto
2 vino sin defectos ni vitudes
3 vino que beberí­a pero que no recomendarí­a
4 vino que recomendarí­a
5 vino de medalla en concursos
Mucho más ingeniosa me parece la valoración sugerida por Hugh Johnson:

1 vino que con olerlo tengo más que suficiente
2 vino de un solo sorbo
3 vino del que me beberí­a una copa
4 vino del que me beberí­a dos copas
5 vino del que me beberí­a media botella
6 vino del que me beberí­a una botella
7 vino del que me beberí­a varias botellas
8 vino del que me beberí­a una caja
9 vino del que me beberí­a un pallet
10 y así­ sucesivamente hasta llegar al vino del que me beberí­a el viñedo entero
Cabe finalmente hacer una valoración o puntuación del vino que nos resulte orientativa, casi una valoración personal. Lo más sencillo resulte dar una puntuación del 1 al 10 tal y como hemos sido valorados nosotros como estudiantes toda la vida. Sin embargo no hay mejor valoración que una buena descripción.