Una cosecha excepcional le permite a las bodegas italianas superar a sus competidoras francesas después de 10 años de liderazgo galo. También crece la calidad. La rivalidad que se da desde siempre entre Italia y Francia en el terreno deportivo, cultural y gastronómico no podía ser menos en el mundo del vino.

 

Después de 10 años de liderazgo francés indiscutido, las bodegas italianas vuelven a recuperar el primer lugar como mayores productores de vino del mundo. Una cosecha excepcional (acaba de terminar) le permitió a Italia crecer un 8% durante 2007, mientras que la producción francesa cayó un 5% el año pasado, según un estudio publicado por la compañía agrícola Coldiretti.

La mejora en la producción se debió a un año de muy buen clima, principalmente en Sicilia, región que se recuperó de la mala cosecha de 2007, afectada por un hongo. Mientras que la producción crece, también lo hace la calidad, según el estudio. En los últimos 10 años se arrancaron muchas vides en Italia para apostar a una mayor calidad, lo que permitiría que esta cosecha tenga un 60% de vinos con posibilidades de obtener sellos de calidad y de denominación de origen, de acuerdo con Domenico Bosco, experto de Coldiretti.