Por Jaime Sanz. El queso triunfa en las comidas frías e informales. Para preparar una tabla de quesos, se seleccionarán un surtido de distintos tipos que se servirán ya cortados y acompañados de panes variados, frutos secos, frutas frescas, mermeladas ...

El queso se ha calificado como "un plato precocinado, listo en todo momento para su consumo". Esta es la maravillosa realidad de esta delicia de nuestra despensa, excelente y muy variada, puesto que, en general, no es preciso modificar su temperatura para que esté en su punto, sino que lo mejor es tomarlo a temperatura ambiente o a la misma de la bebida que lo acompaña.

Muchos debates se han generado en torno a cuál es el "momento" del queso, si debe tomarse al principio o al final de las comidas o si, en realidad, merece un disfrute en solitario a cualquier hora del dí­a, como almuerzo, como cena o como merienda, acompañado por unos panes, unos embutidos o una ensalada. Si se opta por esta segunda opción, es decir, para tomarlo en solitario, conviene recordar que normalmente se disfruta primero con la vista antes que con los demás sentidos. Puede presentarse individualmente o en forma de tabla. Se acompañan de frutos secos, frutas frescas, mermeladas y confituras, panes diversos, verduras frescas y hojas verdes.

Jaime Sanz.