¿Qué ocurriría si el alcohol se pudiese añadir a un producto en el momento de consumo?

El alcohol es uno de los productos más controlados del planeta. No se engañen, la salud tiene poco que ver con ello. El motivo principal es la fiscalidad. Los tributos de los productos que los contienen tributan en función del % de alcohol por volumen y por tanto, es clave controlar la cantidad del mismo. Tal es así que existen inspectores dedicados a tal tema que visitan con frecuencia fábricas y distribuidores de productos que lo contienen. 

Pero ¿Qué ocurriría si el producto no lo llevara y se le incorporara en el momento de consumo? Desde un punto de vista sanitario parece todo un despropósito pues en la mayoría de las manos, incluidas las de adolescentes los problemas no tardarían en llegar.

La polémica llega de la mano del polvo de alcohol y preparados de cocktelería a modo de "polvos antigripales" a los cuales al añadirles agua y los adornos pertinentes como hielo y frutas el preparado podría asemejarse a lo que pretende imitar. También tiene aplicaciones como condimento en cocina.

En algunos países como EE.UU. ha pasado por varias fases de legalidad, desde su prohibición a su actual aceptación. En Europa, no existe aprobación explícita de momento. 

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