Palabras al vino descifra los términos que manejan los profesionales de la cata, de la elaboración y del servicio del vino. Así podrá conocer el singular y muchas veces técnico lenguaje del vino, para que así sepa no sólo cómo es el vino del que le están hablando, sino que también pueda hablar de él. 75 curiosidades que describen alguna cualidad o defecto de un vino a ojos de quien lo siente, a nariz de quien lo percibe, en boca tuya.

Abierto de color: término que indica la baja intensidad de color. Se trata de un vino muy claro.

Acerado: reflejo que se aprecia en el color de algunos blancos jóvenes, que nos recuerda al temple o brillo del acero.

Aliáceo: aroma de algunos vinos que recuerda a los ajos.

Alcohólico: se denomina así a un vino cuando este componente destaca sobremanera en la nariz o en la boca. Algunas veces se denomina también "ardiente en boca".

Amargo: uno de los cuatro sabores fundamentales que podemos encontrar en el vino. Se percibe en la parte posterior de la lengua.

Amoscatelado: vino con aromas a la uva moscatel o con recuerdos en la boca de esta variedad.

Armazón: estructura del vino.

Aromas minerales: notas olfativas que nos recuerdan a la pizarra, el pedernal, el grafito, o la piedra de granito.

Aromas a toffee: hay tintos que en su crianza adquieren estos aromas que recuerdan a los caramelos de café con leche, donde se funden los aromas tostados de la madera y las notas lácteas.

Aromas de reducción: son aquellos que se van desarrollando en la botella al abrigo del aire y a lo largo del tiempo. Nos evocan al cuero, ciertas especias, la caza y otras notas complejas.

Ataque: es la primera sensación que se percibe en la boca -concretamente en la lengua- al catar un vino.

Aterciopelado: describe los vinos que muestran un paladar especialmente sedoso y acariciante. El calificativo nunca se aplica a un vino que no sugiera las nociones de placer y refinamiento.

Barrica: envase que se utiliza para la crianza y fermentación -en algunos casos- de los vinos. La más utilizada es la bordelesa, de 225 litros de capacidad. La madera de la que está elaborada es generalmente de roble americano o francés.

Basto: dícese del vino ordianrio, exento de calidad.

Blanc de blanc: término generalmente, aplicado a los espumosos que están elaborados exclusivamente con uvas blancas.

Blando: adjetivo que se aplica cuando un vino está falto de frescura debido a una uva de baja acidez.

Bota: recipiente de madera utilizado para la crianza del vino. La bota jerezana tiene, aproximadamente, quinientos litros de capacidad. También se llama bota a un pequeño envase de piel de cabra recubierta de pez en el interior y dotado de una boquilla para facilitar el trago.

Bouquet: son las notas olfativas más complejas que se desarrollan con el envejecimiento del vino en la botella. El tiempo hace que los aromas primarios de la variedad, los secundarios de la fermentación y los que se forman en la botella, logren fundirse en un conjunto de amplios registros. Los vinos con crianza en madera aportan aún más matices a ese bouquet.

Carnoso: término relativo a los vinos con cuerpo, bien dotados en la boca y con estructura.

Casca: orujos, hollejos o pieles de uva.

Coupage: término francés que se refiere a la mezcla de varios vinos o mostos entre sí.

Cubierto: se dice de un vino cuando presenta una coloración homogénea e intensa. Cada variedad de uva contiene un grado de pigmentación diferente. Ésta depende, entre otros aspectos, del tiempo de contacto o de maceración del mosto con la piel de la uva, donde residen las materias colorantes.

Cuero: aroma noble de la serie animal que se produce en la crianza en botella (en ausencia del aire). Esta nota olfativa se aprecia principalmente en los tintos.

Cuerpo: cualidad de los vinos que suman al tiempo carnosidad, buena constitución y suficiente alcohol. Los grandes vinos suelen tener buen cuerpo, pero no todos los vinos corpulentos son grandes vinos.

Cuerpo denso: lo poseen vinos que muestran espesor en la boca, cierta sensación de mucha densidad.

Degollar: en los vinos de Oporto, principalmente en los vintages o en los muy viejos, esta operación consiste en cortar el cuello de la botella con el corcho dentro. Se supone que al ser muy viejo el tapón, su descorche sería dificultoso, al estar éste supuestamente deteriorado y se correría el riesgo de inundar el vino con múltiples partículas del corcho. La operación consiste en abrazar el cuello de la botella, haciendo suficiente presión, con una tenaza incandescendente que provoque el corte limpio de la botella sin tocar el tapón.

Despalillado: acción que consiste en separar los granos de uva del escobajo o raspón.

Dulcedumbre: sensación de dulzor que se percibe en la lengua y sobresale entre otros sabores.

Dry: expresión inglesa para denominar a los vinos secos.

Empalagoso: se dice que un vino es empalagoso cuando resalta el azúcar en demasía.

Entrada o encuentro: es la primera sensación que percibimos en la punta de la lengua cuando catamos.

Estrujado: acción de rompen la piel de la uva para poder obtener el mosto o zumo de la misma.

Final de boca: son las últimas sensaciones que se perciben al catar un vino.

Fino: sinónimo de vino elegante tanto en nariz como en la boca.

Flexible: dícese de los vinos redondos y con suavidad.

Floral: notas olfativas que presentan algunos vinos, que recuerdan a determinadas flores como la acacia, el jazmín, la violeta y la peonía, entre otras.

Franco: se dice que un vino es franco cuando no se observa ningún defecto ni en nariz ni en boca.

Fresco: vino que no ha perdido los encantos propios de su juventud. Implica frutosidad o notas florales, vivacidad y fragancia en su conjunto. Se consume antes que los vinos de crianza.

Geranio: olor negativo que recuerda a esta planta.

Gollete: cuello de la botella.

Graso: vino suave, con alto contenido en glicerina.

Hecho: es aquel vino que ha llegado a su plenitud. Para beber y no guardar.

Hollejo: es la piel de la uva.

Insípido: vino falto de matices gustativos, sin sabores pronunciados. Soso.

Late Harvest: denominación que indica que el vino ha sido elaborado con uvas cosechadas más tarde de lo habitual, lo que las hace portadoras de una mayor concentración de azúcar. Normalmente se consideran vinos de postre. El equivalente en España es el vino de "vendimia tardía". Vinos ideales para acompañar ciertos quesos azules o para entrantes como el foie.

Lías: son los sedimentos que se depositan en el fondo de los depósitos o barricas tras la fermentación del vino. Se componen de levaduras y otras impurezas.

Limpidez: nos informa del estado de limpieza (en la fase visual) de un vino, definiéndose con adjetivos como cristalino, brillante, claro, velado, opalescente, nublado, turbio, etc.

Maduro: vino que ha alcanzado el apogeo en su evolución.

Magnum: botella de vino cuya capacidad es de 1,5 l., el doble de los estándar (75cl.).

Micronizado: tapón formado por pequeñas partículas de corcho que se coaligan con una sustancia que las adhiere entre sí para formar el cilindro o tapón.

Mordiente: denominación de los vinos ácidos en exceso.

Neutro: se dice que el vino que tiene muy poco aroma (algo frecuente en los blancos secos de bajo precio).

Pastoso: apreciación gustativa de dulzura y densidad a la vez.

Picante: sensación producida por las burbujas (gas carbónico) en la lengua. Se dice también que las "agujas" del carbónico pinchan en el paladar.

Pipas: barricas de Oporto de 550 litros.

Plano: vino poco ácido y sin frescura en la boca.

Plátano: aromas que recuerdan a esta fruta y que se originan en la fermentación. Estas notas se encuentran en determinados vinos jóvenes.

Posgusto: conjunto de aromas y sabores que permanecen en el fondo de la boca y en vía retronasal una vez ingerido el vino. Los grandes dejan, por lo general, un posgusto largo y de acusada personalidad.

Ravelos: embarcaciones típicas portuguesas de fondo plano y vela cuadrada en las que antiguamente se cargaban las pipas.

Reducción (proceso de): etapa en la que al vino se le aísla del oxígeno. Esta ausencia de aire en la botella provoca que el vino evolucione favorablemente. El proceso contrario es la oxidación.

Refrescar: en las prácticas de bodega es la acción de mezclar una determinada cantidad de vino joven con otro más viejo para "rejuvenecer" este último.

Robusto: vino vigoroso, rico en taninos y alcohol; carnoso y potente.

Serio: se dice del vino que para los catadores expresa una gran calidad. También es empleado para definir ciertos vinos complejos y sutiles, que provocan la reflexión y que exigen concentración para poder llegar a apreciar todas las cualidades que atesoran.

Sherry: vocablo que utilizan los ingleses para referirse al jerez.

Solera: en las bodegas andaluzas, es la fila inferior de botas de crianza, la que está en contacto con el suelo y por extensión, los vinos que contiene. Se utiliza, genéricamente, para expresar categoría o antigüedad de un vino.

Tanino: es una sustancia que contiene el vino naturalmente y pprocede de las partes sólidas del racimo de la uva. Provoca, dependiendo de la cantidad y tipo, astringencia, rugosidad y sequedad al vino. Aporta cuerpo al mismo. En el proceso de crianza en roble, el vino adquiere también tanino de la madera.

Tinta China: aromas que se encuentran en los tintos que proceden de determinadas variedades bien maduras. Valga como ejemplo el Tempranillo o la Tinta de Toro.

Tranquilo: término referido a los vinos que aparentemente no contienen gas carbónico.

Vainilla: aroma que adquieren algunos vinos por el contacto con la madera -crianza o fermentación en barrica- y que recuerdan a esta especia.

Varietal: dícese del vino elaborado con una sola variedad de uva.

Verde: un vino resulta verde cuando tiene una acidez marcada y desligada del resto de los componentes. El verdor puede ser debido a que no ha tenido tiempo para armonizarse (ciertos verdores desaparecen) o a que ha sido elaborado con uvas todavía inmaduras, en cuyo caso puede ser un defecto.

Vino gasificado: aquel al que se le incorpora artificialmente la totalidad o parte del gas carbónico que contiene.