Para quitarse de la cabeza algunos prejuicios relacionados con el mundo del vino, nada mejor que revisar las estadísticas publicadas por The Wine Institute en materia de consumo de vino per cápita en el mundo. Aunque parezca mentira, entre los años 2004 y 2008, el país donde más vino se tomó por habitante fue el Vaticano.

 

Si bien se puede llegar a entender que sus 932 habitantes hayan consumido en 2008 una media de 66 litros per cápita (más teniendo en cuenta que el vino está muy presente en la liturgia católica), cuesta mucho comprender cómo los 1.800 habitantes de las Islas Norfolk, en el medio del Océano Pacífico, consumen más vino en el año que los franceses o los italianos. O que en las Islas Malvinas se tome más vino (42 litros per cápita) que en la Argentina (27 litros), según informa el blog Vinography .

También es curioso comprobar que existen más de 20 países donde el consumo per cápita anual de vino tiende a cero (como en Corea del Norte) o que el mayor crecimiento en este período se haya dado en Nigeria (+1.200 por ciento), seguido por Macao (+690 por ciento). En la Argentina, mientras tanto, el consumo cayó un 3,7 por ciento.