De acuerdo a varias leyendas del antiguo Egipto, la cerveza tiene su origen en un capricho de Osiris, genio de los cereales, espíritu de la vegetación y ante todo dios de la resurrección. Sin embargo, la mención más antigua que se conoce de la cerveza se encontró en unas tablas de arcilla que datan del 4000 a.C. y en la que la describen como una ?bebida obtenida por fermentación de granos que denominan siraku?. En esas tablas se revela una fórmula de elaboración casera de la cerveza: se cuece pan, se deshace en migas, se prepara una mezcla en agua y se consigue una bebida que transforma la gente en "alegre, extrovertida y feliz".

A partir de las antiguas civilizaciones de Oriente Medio, la cerveza se extiende por los países de la cuenca oriental del Mediterráneo, los egipcios, aprendieron los métodos sumerios e iniciaron la elaboración de una cerveza que bautizan con el nombre de "zythum". Siglos más tarde, descubren la malta y le añaden azafrán, miel, jengibre y comino con objeto de proporcionarle aroma y color.

Con el crecimiento del Imperio Romano, se adoptó el consumo de esta bebida, especialmente entre la plebe, sin embargo, para los bárbaros del norte, la cerveza ocupaba un lugar especial y festejaban con ella en fiestas familiares, solemnidades religiosas y los triunfos sobre sus enemigos.

Con el advenimiento de la Edad Media, nacería la cerveza de monasterio, cuyo secreto guardaba celosamente cada fraile boticario. Los monjes lograron mejorar el aspecto, el sabor y el aroma de la bebida. Tal fue la influencia en los monasterios la fabricación de la cerveza que en el Concilio de Aquisgrán celebrado en el año 817, se adoptó la decisión de reglamentar el consumo de la cerveza.

En los relatos de viajes que aparecen en los manuscritos de Marco Polo y otros viajeros de la época, dejan constancia de la existencia, en los siglos II y III, de una cerveza de arroz en China a la que llamaban "kiu" y que era consumida por el pueblo llano en los festejos populares y por las clases acomodadas en los festines de la nobleza

Con el paso de los siglos, entre los siglos XIV y XVI surgen las primeras grandes factorías cerveceras, entre las que destacan las de Hamburgo y Zirtau. A finales del siglo XV, el duque de Raviera Guillermo IV promulgó la primera ley de pureza de la cerveza alemana, que prescribía el uso exclusivo de malta de cebada, agua, lúpulo y levadura en su fabricación.

A finales del siglo XVIII con la incorporación de la máquina de vapor a la industria cervecera y el descubrimiento de la nueva fórmula de producción en frío, se perfecciona el proceso de elaboración, el cual culmina en el último tercio del siglo XIX, con los hallazgos de Louis Pasteur relativos al proceso fermentación.

Durante el siglo XX y principio del siglo XXI, con el crecimiento del comercio a nivel mundial, el consumo de la cerveza se ha extendido a la mayor parte del mundo, de manera que esta bebida se ha vuelto indispensable en la convivencia con los amigos.

Fuente: WineFest