Aprovechar los residuos de la uva, como las pepitas y la piel, para extraer sustancias como el Omega 6 o la vitamina E, con claras utilidades en la industria farmacéutica o cosmética. Esta es la finalidad de un proyecto de investigación del Instituto de Ingeniería de Aragón (I3A).

Se enmarca en un convenio entre el Gobierno de Aragón y la Caixa, con una financiación que asciende a los 120.000 euros. La Química Física y la Química Analítica son las dos especialidades de estos dos grupos de científicos que se dan la mano y trabajan en esta iniciativa, con claras aplicaciones empresariales. Ambos equipos unen sus conocimientos para el desarrollo de una técnica avanzada para aprovechar y obtener sustancias valiosas de residuos de la industria vitivinícola.

Los hollejos (piel), las semillas (pepitas) y los raspones (ramas o tallos de racimos) son  los residuos 'de los que deseamos obtener productos valiosos con aplicaciones en la industria vinícola, cosmética, farmacéutica, alimentaria y la industria de la piel de animal', explica Urieta, catedrático de Química Física, cuyo grupo se ocupa de la primera parte del proceso: extraer esas sustancias beneficiosas de la uva, en una planta piloto de experimentación, con una técnica que emplea el dióxido de carbono (CO2) a alta presión y temperaturas suaves. 'De esta forma, se sacan de los residuos de la uva esas sustancias que buscamos', después el equipo de Juan Cacho se encargará de identificar, valorar  cuantitativa y cualitativamente cuáles son las cantidades de interés en los extractos. En definitiva, en este proyecto, 'nos ocupamos de revalorizar esos residuos y desarrollar las mejores condiciones para obtener un mayor rendimiento. La aplicación de los resultados de esta investigación en las industrias vinícolas podría revalorizar su producción, porque luego podrían vender estas sustancias a otras industrias como la farmacéutica. Incluso tal vez se puedan desarrollar patentes en un futuro', asegura este científico del I3A.

Seis elementos de la uva nada desperdiciables.

En esos 'residuos' constituidos por las pepitas, piel o tallo de los racimos de uva se encuentran seis productos muy importantes para nuestra salud, belleza o para la industria del vino y de la moda: el Omega 6, los Tocoferoles (Vitamina E), el Resveratrol, las Proanticianinas, los Taninos y los Antocianos.

En el caso del Omega 6, presente en las pepitas de la uva, son conocidas sus aplicaciones en la industria farmacéutica. Tal como detalla José Urieta, este ácido graso esencial sirve para reducir el colesterol en la sangre, refuerza el sistema inmunológico, interviene en la formación de membranas celulares, permite el funcionamiento de las conexiones nerviosas...

Los Tocoferoles o Vitamina E, presentes también en las pepitas, constituyen un importante antioxidante, que beneficia el sistema inmunitario, a la vez que mejora las propiedades oculares.  También es beneficioso para la salud el Resveratrol, contenido en la piel de la uva. Estimula a las enzimas, que controlan el envejecimiento de los tejidos. 'También previene enfermedades geriátricas como el Alzheimer y es un antioxidante muy eficaz, y a la vez que inhibe el colesterol perjudicial para el sistema circulatorio  tiene propiedades anticancerígenas', concreta Urieta, asegurando que  por todos estos atributos, algunos fabricantes de vino están pensando incluir en las etiquetas de las botellas la cantidad de Resveratrol que contienen.

Las otras tres sustancias beneficiosas que se extraen de los residuos de la uva son las Proanticionidinas, contenidas en la piel y semillas, que constituyen antioxidantes poderosos, mejoran los problemas de insuficiencia venosa y son suplementos nutricionales; los Taninos, también en la piel de la uva, con aplicación 'en el curtido de pieles y son interesantes en la industria vinícola por ser estabilizantes del color'; y los Antocianos, en la piel de la uva, 'causantes del color del vino y también importantes antioxidantes y suplementos nutricionales'.