El vino, como tantas otras cosas famosas y populares, no está ajeno a los mitos, entendiendo como tales a ciertas afirmaciones que se tienen como realidad revelada, pero que no poseen ningún sustento racional. Veamos algunos de los más comunes. El vino mientras más viejo mejor: sin duda, éste es el rey de los mitos sobre el vino, y no por ello es totalmente falso! Nadie discute que degustar un buen vino añejado por largos años es una experiencia inolvidable, pero recuerde bien que no todos los vinos soportan crianza larga en botella.

Hay infinidad de vinos que se han elaborado específicamente para ser bebidos jóvenes, disfrutando de sus aromas y sabores frescos y frutales. El vino es un ser vivo, que crece, madura y luego muere, por lo que por bueno que sea el vino, sólo soportará una cantidad limitada de años y luego morirá (o se transformará en un líquido coloreado, para nada agradable a nuestros sentidos).

El vino blanco causa dolor de cabeza: en otros tiempos, quizás. El dolor de cabeza atribuido comúnmente al vino blanco en realidad era causado por la exagerada presencia de algunos elementos químicos, habitualmente utilizados para mantener la asepsia o como conservantes. La tecnología utilizada actualmente en la elaboración del vino ha reducido notablemente la presencia de estos elementos. Si el vino es de calidad, puede tomar tranquilo, que al otro día se levantará en perfectas condiciones. Ahora, si se inclina por productos muy baratos, en los cuales el envase cuesta más que el mismo vino, yo no le puedo augurar buenos resultados.


El vino tinto se bebe a temperatura ambiente: otro error muy difundido. El vino tinto debe beberse a una temperatura que oscile entre los 16?C y 18?C. A mayor temperatura se comienzan a perder cualidades positivas del producto, los aromas y sabores agradables desaparecen y prevalece el alcohol. No arruine un buen vino por servirlo a temperatura inadecuada. Si es necesario enfriarlo, debe hacerlo. Haga respetar esta temperatura de servicio en los restaurants. Descubra la temperatura adecuada de servicio del vino.

Borgoña es una uva tinta, Chablis una uva blanca: es increíble, pero a esta altura todavía subsiste y mucho, este error conceptual. Borgoña y Chablis son zonas de Francia que elaboran vinos de muy alta calidad y prestigio, buscados en los mejores mercados internacionales. No son uvas. En Argentina se han utilizado incorrectamente estos nombres para vender productos de calidad media y baja. Los vinos no se asemejan en nada a los originales franceses. Afortunadamente la costumbre está próxima a extinguirse.


Debe hacerse sonar el corcho cuando se destapa una botella, mientras más fuerte el sonido, mejor: no tengo la menor idea en que se basa este mito, pero lo he escuchado frecuentemente. Debe ser que el sonido que se produce al descorchar, lo relacionamos de forma inconsciente con alegría y buenos momentos. De todas formas es totalmente falso y si quiere comportarse como un mínimo conocedor de vinos, destape la botella con cuidado y cariño, evitando en la medida de lo posible cualquier efecto sonoro.