El consumo moderado de vino, el equivalente a un vaso ó dos al día, puede mejorar la memoria humana, según un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Auckland difundido por la prensa neozelandesa. El exceso en el beber, por el contrario, impide que se desarrollen las células del cerebro y podría dañar la memoria, indica el diario "New Zealand Herald".

La investigadora Maggie Kalev, que participó en el estudio, explicó que "en contra de la creencia popular, encontramos que una cantidad excesiva de alcohol impulsa el recuerdo de estímulos altamente emotivos, lo que implica que el concepto de beber para olvidar es poco probable que sea cierto". Kalev, del departamento de ciencias médicas y de la salud de la Universidad de Auckland, agregó que las investigaciones "sugieren que beber en exceso refuerzan las memorias negativas".

El estudio, realizado con ratas, demostró que se requiere la presencia de un receptor en el cerebro, denominado NMDA (N-metil-D-aspartato, abundantes en el sistema nerviosos humano), para que se produzca una mejora en la memoria. La investigadora agregó que nuevos estudios podrían servir para impulsar el tratamiento de problemas de la memoria, como los causados por la enfermedad de Alzheimer.