Los vinos menos conocidos también se hacen un hueco en el exterior. La Comunidad Valenciana, la tercera en superficie de viñedo y con tres denominaciones de origen (Utiel-Requena, Valencia y Alicante), incremen un 15 por ciento sus ventas fuera de nuestro país, según explica Chema de la Cuadra, responsable técnico de la DO Valencia. "Tuvimos que salir"Con un 40 por ciento de suproducción de vino a granel, sus ventas en el exterior representan casi un 74 por ciento del total, debido a que el mercado español está copado por otras denominaciones. "Nuestro fuerte es la exportación, siempre lo ha sido", afirma De la Cuadra, "porque el sector en España entró en declive mucho antes que la economía tradicional y tuvimos que salir". La feria no va, sin embargo, para todo el mundo igual. Los vinos de la DO Jerez, emblema de los caldos de Andalucía con gigantes como Osborne, Caballero, González Byass o Domecq, y que tenía tradicionamente en el exterior un fuerte tirón, están reduciendo sus exportaciones. En España llevan más de una década de caída continuada de su volumen de venta en España. La estrategia para tratar de ganar mercado tanto en España como en sus destinos tradicionales (Reino Unido, Alemania y Holanda) y en los países emergentes como EEUU, China, Japón o Australia es "lograr posicionarse como alternativa a los vinos tranquilos para su consumo en mesa", explican desde la DO. "El vino de Jerez se exporta desde siempre y hoy el exterior representa tres cuartas partes del volumen que manejan nuestras bodegas. Es fundamental para nosotros trabajar los mercados potenciales". Ahora, toca echar mano de la imaginación y están poniendo en marcha nuevas estrategia de marketing como los Sherry Bars, establecimientos que en Reino Unido ofrecen maridajes entre el vino de Jerez y la comida española. El primero de este tipo de bares en EEUU ha abierto en enero en Chicago. Bien distinto es el caso de la joven denominación Condado de Huelva, que ha logrado crecer en volumen de venta de vino dentro (+43 por ciento) y fuera de España (+385 por ciento) en 2011 tras decrecer en la campaña anterior. "Pensamos que el futuro del vino pasa por dos aspectos clave: la creación de comercializadoras potentes bajo una misma denominación de origen, y en la diversificación de productos", afirman. Los vinos gallegos también se posicionan en el exterior. Sus exportaciones crecieron en 2011 un 11,9 por ciento, con un montante que superó los 30,7 millones de euros. Galicia cuenta con cinco denominaciones de origen (Rías Baixas, Ribeiro, Ribeira Sacra, Valdeorras y Monterrei), siendo la primera la que copa la mayor capacidad de exportación, sobre todo centrada en Estados Unidos y Europa. Tanto Rías Baixas como otras como Ribeira Sacra también están intentando abrir mercados en Asia, fundamentalmente en China y Japón. Los caldos aragoneses también se están poniendo el mundo por montera. En 2011, la denominación de origen Campo de Borja ha crecido el 8 por ciento comercializando 18 millones de botellas de las que el 75 por ciento se ha destinado a exportación. Exporta amás de 50 países, siendo los principales el ReinoUnido y Estados Unidos. "La mayoría de las bodegas están trabajando en los mercados exteriores", explica Gregorio García Chueca, presidente de la denominación, quien añade que en el mercado interior se ha crecido ligeramente, pero este crecimiento no llega al 1 por ciento. La DO Cariñena ha crecido en el último año un 15 por ciento, del que el 0,5 por ciento se corresponde con el mercado interior y el resto es por ventas en el exterior. Su presidente, José Luis Mainar, señala que en el exterior están esquivando el ajuste de preciosmarcado por las grandes superficies en nuestro país. Los vinos de la D.O. Calatayud exporta el 92 por ciento de la producción, lo que supone unos 7,5 millones de botellas. Venden en Estados Unidos, Dinamarca, Noruega, Holanda, Bélgica, Alemania y hacen sus pinitos en China y Japón para evitar la guerra de precios que hay en España. "Nuestro mercado interor es muy agresivo y otras denominaciones van al céntimo", explica su presidente Javier Lázaro, quien aunque considera que aún hay capacidad para poder exportar más, como en China, aboga por "revitalizar el mercado nacional porque en España la gente joven no bebe vino y hay que cambiar el hábito de consumo, por ejemplo, para tapeo". Los vinos de Madrid mantienen sus ventas en el mercado interior pero tienen en su estrategia la exportación como uno de los puntos fuertes. De hecho supone un 24 por ciento de la comercialización y se busca la apertura en otros mercados como el sueco o el chino, ya que hasta la fecha el primer destino es el alemán seguido del americano, explica la secretaria general, Elena Arribas. Fuente: elEconomista.es