Hay un problema maldito que acompaña a todo bebedor de vino, antes o después: las manchas de vino. Sirvan de utilidad algunos consejos extraidos de la red que te facilitarán la labor.

La mancha de vino posee una peculiar belleza sobre el papel, sin embargo, sobre corbatas, suelos o manteles no resulta tan, digámoslo así, vistosa.

* Alfombras: disolver una cucharada de detergente para lana en un vaso de agua tibia, y añadir otra de amoniaco. Humedecer una esponja en esta mezcla y frotar la mancha con una esponja o cepillo. Aclarar con agua y vinagre.

* Marmol: si se limpia rapidamente, bastara con pasar un paño humedo. Si el vino ha oscurecido la piedra, se debera un poco de lejia diluida al 50% en agua.

* Paredes: las manchas en paredes pintadas (con pinturas lavables) o empapeladas se limpian con vino blanco. Los restos se eliminan con agua oxigenada mezclada con agua a partes iguales.

* Tejidos lavables: Los detergentes modernos contienen encimas que eliminan las manchas recientes de vino al lavarlas. Si la mancha es muy antigua, se debera remojar previamente en alcohol durante unas horas antes de lavarla con detergente. En caso de que quedaran restos, deberan dejarse en remojo en lejia (para ropa blanca o de color). Tambíen aconsejan cuando hay una mancha rebelde que con los lavados normales no sale, echarle zumo de limón mezclado con jabón y poner la prenda al sol para que le de justo en la zona de la mancha, déjarla unas horas y después aclararla.

Suerte con ello! y recuerda, tirar el vino es pecado ;-)