Por Fernando Pérez. Malta es un pequeño archipiélago en medio del Mediterráneo cuya extensión no supera la de la isla de Ibiza y aún así, tiene su propia producción de vino. La bodega más importante encargada de tan atrevida aventura es Meridiana Wine State que además de ser propietaria de las viñas, realiza el vino y lo comercializa incluso exportándolo, desde 1985. Los vinos de Malta no pueden ser comparados con ninguna otra denominación de origen ya que tienen un carácter muy propio.

La uva ha crecido bajo clima y sobre tierra maltesa y eso le da su personalidad. 

 Un dato curioso es que sus viñedos son sostenibles. Son vinos elegantes, secos y afrutados, con maduración de al menos 12 meses en roble francés aunque los tintos, madura otros 12 meses en botella. Además, los vinos tintos no se filtran de forma intencionada a fin de proteger su carácter esencial.

Situada en la carretera que se dirige a Mdina, la ciudad más bella de Malta, La bodega se encuentra en un palacete de arquitectura típica maltesa y rodeada por viñedos que se pierden en el horizonte, Meridiana Wine State realiza sus catas en una de sus terrazas con cobertizo de madera, llena de jazmín y hiedra que suben por las paredes. Puedes probar sus tintos y sus blancos maridados con el típico queso de cabra Maltés con pimienta.

En el sótano tienen las bodegas que también se pueden visitar con sus 270 barricas. Es increíble ese olor mezcla de humedad y madera que para los que no estamos muy acostumbrados, es agradable y sorprendente a la vez.

Lo que más sorprende sin embargo es que Malta siendo un país tan pequeño tenga su propio vino ya que casi no tiene agricultura en general y que además, crezca en una tierra con un clima tan seco y árido como éste. Una sorpresa agradable.

Para más información:
www.visitmalta.es
www.meridiana.com.mt

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Escrito por Fernando Perez.