Parece cierto que la viticultura nació en Armenia y que el viñedo se extendió rápidamente por los países ribereños del Mediterráneo, en donde encontró clima y suelos propicios para su rápida expansión y florecimiento. Guillén Robles en su "Historia de Málaga y su Provincia" nos dice que "los griegos se establecieron en Málaga y enseñaron a los indígenas a podar las viñas", lo que debió ocurrir hacia el año 600 a. de J.C., coincidiendo con la fundación de Mainake.

El primer testimonio histórico que conocemos de la elaboración de vino en Málaga, data del Bajo Imperio Romano y consiste en depósito prismático de fermentación descubierto en Cártama, a unos treinta kilómetros de la capital.

Durante la dominación árabe se entabló una dura lucha entre las normas coránicas que prohibían el consumo de vino y la costumbre de beberlo, que había arraigado en nuestro pueblo.

Poco a poco y con altibajos, los fuertes castigos -hasta pena de muerte para los borrachos- se sustituyeron por multas (garima), que progresivamente se transformaron en impuestos (qabäla), que debían pagar los vendedores de vinos y que llegaron a constituir uno de los recursos más importantes del Estado.

Después de muchos años de historia, el 1 de julio de 1900 aparece el Reglamento de la Asociación Gremial de Criadores Exportadores de Vino de Málaga para velar por los intereses generales del comercio de vinos, expidiendo certificados, nombrando árbitros y peritos y sobre todo garantizando por medio de su sello de origen la legitimidad de los vinos que exportaban.

A petición de los gremios de Viñeros y Vinateros de Málaga se consiguió el 8 de septiembre de 1933 la concesión de un Consejo Regulador cuyo Reglamento, aprobado el 20 de octubre de 1937, estuvo vigente hasta el 21 de diciembre. Todo vino amparado por la Denominación de Origen Málaga debe someterse al correspondiente análisis y al informe del Comité de Calificación, a cuya vista el Consejo procederá o no, a la expedición del certificado y a la entrega de los precintos de garantía numerados.

En 1999 se publica el 3 Reglamento de la Denominación de Origen de "Málaga" publicado por Orden de la Consejería de Agricultura y Pesca de 24 de junio.

El 9 de enero de 2001 aparece publicado en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía el cuarto reglamento, en el que además se reconoce la D.O. Sierras de Málaga, viniéndose a llamar el Consejo Regulador, de la Denominaciones de Origen "Málaga" y "Sierras de Málaga". Este último reglamento fue ratificado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación el 22 de Noviembre de 2001, y publicado en el BOE de 10 de Diciembre del mismo año.


El Vino de Málaga
1. Los vinos amparados por la Denominación de Origen "Málaga" se clasifican en:
a) Vinos de licor y entre ellos los Vinos Dulces Naturales
b) Vinos Naturalmente Dulces
Denominación y período medio de envejecimiento:
- Málaga, de 6 a 24 meses.
- Málaga Noble, de 2 a 3 años.
- Málaga Añejo, de 3 a 5 años.
- Málaga Trasañejo, superior a 5 años.

Otras Clasificaciones:
Existen numerosas clasificaciones atendiendo a diferentes criterios como pueden ser, además del período de envejecimiento, a:

- Contenido en azúcares:
o Dulces
o Semidulces
o Semisecos
o Secos

Entre ellos encontramos:
- Dulce Crema o Cream
- Dry Pale o Pale Dry
- Pale Cream
- Sweet

- Definidos por las características del producto:
o Lágrima: Vino en cuya elaboración solo se ha empleado el mosto que sin presión mecánica alguna, una vez pisada la uva, fluye de ella.
o Parajete: Es el vino de licor, o vino dulce natural con un contenido total de azúcares comprendido entre 45gr/l y 140gr/l elaborado sin adición de arrope, sometido a envejecimiento y de color ámbar a ámbar oscuro.


- Por la variedad empleada:
o "Pero Ximén o Pedro Ximénez": Son los vinos que proceden de la variedad de uva que les da el nombre.
o "Moscatel": Son los vinos que proceden de la variedad de uva que les da el nombre.

- Por su color:
o Dorado o Golden
o Rojo dorado o Rot gold
o Oscuro o Brown
o Color
o Negro o Dunkel

Tipos de vino D.O. "Sierras de Málaga" 
Blanco: Vinos de color amarillos, pálidos de aroma varietal, elegantes y nítidos, de sabor afrutado, fresco von tonos ácidos.
Tinto: Vinos con cuerpo, bien estructurados, en los que predominan los sabores y aromas minerales y del terruño.