No sólo de vinos vive el blog. En alguna ocasión he comentado las sensaciones y los matices intangibles que se pueden obtener del vino, de los buenos vinos. En ocasiones son recuerdos y en otras, son momentos inolvidables que recordarás para siempre y en el que, por una extraña circunstancia, aunque pasen 20 años cuando los rememoremos.

...siempre regresará la imagen del vino que acompañó y ayudo a que aquel pequeño espacio temporal perviva en el mar de nuestras neuronas.

En otras ocasiones, como la que me ocurrió este sábado, encuentras un bucólico lugar donde, de repente, por un instante, sabes con que persona y con que vino se convertiría en un espacio inolvidable igual que esos momentos que comentaba con anterioridad. Igual, que cuando con una copa en la mano disfrutas del silencio y de las estrellas en casa, muy simple y tan complejo a la vez en nuestra convulsa y complicada vida diaria: silencio, intimidad, tu yo y el vino.

Aunque la foto desmerece a la realidad y que fue sacada sentado sobre una roca en el medio del pequeño rio que poseía una curiosa forma de asiento, después de unos cuantos no pocos km en mountain bike con una cámara no adecuada y que os puedo asegurar que durante un instante no existía nada más que el agua circulando y el pensamiento de un par de copas y de la compañía, ¡a pesar de la pequeña dificultad que sería llevar hasta allí el vino! pero esa es otra historia menos bonita ¿no?.

Carlos Rodriguez

http://www.rocowines.net/

Aficionate!