Los chinos han comenzado a tomar vino y los viticultores de todo el mundo están felices. Un informe de la revista Time dice que en este momento sólo en Hong Kong se consume más vino que en Londres y N. York, juntos. Hace poco, un millonario chino compró en un remate de Sothevys tres botellas de vino Chateau Lafitte de Rotschdild por 696.000 dólares. 

Se trataba de tres reliquias del año 1869. Pero los chinos no buscan solamente esta clase de vinos casi fósiles. Pagaron 70.000 dólares por un Bordeaux del 2009. Una de cada cuatro botellas de los mejores vinos europeos son compradas por ciudadanos chinos, dice este informe. Los compradores son o empresarios millonarios o hijos de los jerarcas del partido comunista, convertidos ellos también en millonarios.

Se sabe de un selecto grupo de miembros del actual gobierno boliviano que se reúne todas las semanas para saborear vinos y quesos franceses, como los hijos de los jerarcas chinos. Los discursos revolucionarios están bien para los balcones o los medios de comunicación. Para la intimidad, lo mejor son los gustos burgueses.

Fuente: eju.tv