¿En qué se diferencian? Los destilados son el resultado, tal como lo dice su nombre, de una destilación de vinos o de algún alcohol etílico potable, a la que no se le ha agregado nada más que azúcares y agua. Los licores, por su parte, son una mezcla de dos partes.

Una es la base: un destilado, que se mezcla con otras bebidas o con extractos naturales o sintéticos. Además pueden contener edulcorantes, colorantes o cualquier otro aditivo permitido.

La Destilación
Este método consiste en separar los componentes de las mezclas basándose en las diferencias en los puntos de ebullición de dichos componentes. En el caso de las bebidas alcohólicas, éstas son originadas por la fermentación de diferentes jugos, que
dan como resultado una bebida alcohólica que es una mezcla hidroalcóholica, es decir, tiene agua y alcohol.

El proceso de destilación entonces, separa el agua del alcohol por calor, lo que da como resultado un goteo de destilado que tiene una mayor concentración de alcohol y por lo tanto mayor grado alcohólico que el alcohol fermentado original. El destilado, aunque es potable, no tiene un sabor agradable, es por ello que en algunos casos se le añade sólo azúcares, para formar los llamados destilados y en otros, extractos naturales o sintéticos de otros tipos que darán como resultado los diferentes licores.