Algunos utilizan barricas de roble, otros de haya, pero nadie podría imaginarse lo que ha inventado un vinicultor francés. Su método, es "muy sencillo": darle a la botellita una vuelta al mundo por el mar. Este productor de vinos de la cordillera del Jura (Francia), ha introducido 21 mil botellas de esta bebida alcohólica en un buque de carga y las ha puesto a dar la vuelta al mundo.

Hace cinco años que comenzaron el viaje para estas botellas, Nueva York, Panamá y Australia, entre otros, han sido los lugares que han sido "visitados" por éstas. Para el 19 de este mes está prevista la llegada de estos recipientes a su casa. El vinicultor ha dado las razones por las cuales cree que es bueno el viaje. El movimiento de las olas, los cambios constantes de presión y los cambios de temperatura supuestamente son benévolos para la mejora del vino y, además, le hacen ganar años. 

Para demostrarlo, han organizado una degustación este mismo mes en la que se podrán probar los vinos cultivados en las bodegas y los cultivados en los estanques del buque. También tienen la intención de acudir a las diferentes ferias que se celebran a lo largo del año el estado galo, para mostrar el vino cultivado durante cinco años en las bodegas del barco.

Ver para creer!