Cuenta la leyenda que una uva viajo por medio mundo para buscar su salvación. Su origen se remonta a los viñedos de Bordeaux, Francia, y su nombre, mutante en el tiempo, la hacía llamarse exactamente del Médoc. Era considerada una de las seis variedades permitidas para elaborar vinos allá por el 1901. Fue intensamente cultivada, produciendo vinos de gran estructura y calidad. Actualmente la vid se cultiva en Italia, en no más de 4.500 hectáreas; en China, en una superficie mucho más reducida, y en Chile, donde los cultivos superan las 5407 hectáreas, siendo Chile el único productor de Carmenere puro.

Su llegada a Chile fue por accidente, ya que llegó como estacas confundidas con las de Merlot y Cabernet Franc. Es por esto que esta variedad de uva se ha transformado en la variedad emblemática de Chile, por ser el único país que produce y etiqueta esta variedad, por primera vez Chile podría tener una cepa que lo distinguiera en la viticultura mundial.

Los viñedos tienen como objetivo primordial, explotar el concepto "terroir", destacando Colchagua como de excelencia de vinos tintos. Carménère se esta convirtiendo en la carta de presentación del vino Chileno, floreciendo con sus distintivas características, su noble
pasado, su habilidad para alcanzar una madurez completa, además de ser cultivado en supropia raíz, lo que hace de este vino una variedad muy atractiva y con un granpotencial para el futuro. Como la Merlot nos da vinos de buen cuerpo, con fuertes taninos, grancolor y aromas a frutos rojos.